Carboximetilcelulosa sódica como parte de los estabilizantes para bebidas

 

La carboximetilcelulosa sódica como parte de los estabilizantes para bebidas, permite que éstas tengan una mayor y mejor apariencia. Cuando se habla de proceso productivo, las modificaciones de temperatura, la presencia de partículas, los ingredientes usados e incluso el transporte y almacenamiento, pueden ser considerados como elementos que intervienen en la inestabilidad de los sistemas de bebidas. En general, la desestabilización significa la formación de sedimentación, precipitados gelatinosos y la separación de fases, turbidez y pérdida de viscosidad.

 

Uso sencillo de la carboximetilcelulosa sódica

 

Ciertos ingredientes facilitan una mejor estabilización, generando una apariencia uniforme y adecuada, evitando significativamente la separación de fases. Entre los estabilizantes para bebidas, la carboximetilcelulosa sódica (CMC) es considerado un ingrediente sencillo de usar y con gran versatilidad. Consiste en un derivado de la celulosa que se obtiene a partir de la inclusión de grupos carboximetil en una cadena de celulosa, provocando un tipo de polímero aniónico soluble, tanto en agua fría como caliente.

 

El compuesto CMC puede interactuar con varios sistemas, evitando la generación de sedimentación y aglomeración de partículas en el caso de las bebidas. Hoy en día, se puede encontrar su incorporación para establecer mayor estabilización de bebidas que presentan un bajo pH y que son procesados con tratamiento térmicos.

 

Mediante este compuesto, se logra mejorar la apariencia de diferentes bebidas, como: cafés, lácteos, naturales, fermentadas, jugos, alcohólicas, etc., otorgando estabilidad durante el proceso de almacenamiento.

 

¿Qué proporciona la CMC a las bebidas

 

La carboximetilcelulosa sódica, además de ser usado para generar una viscosidad estable y evitar la turbidez de las bebidas, este compuesto tiene la capacidad de actuar sobre las proteínas presentes en sistemas de bajo pH.  Por ejemplo, una interacción de tipo iónica entre las moléculas de proteínas y este compuesto CMC puede generar un complejo estable por debajo de su punto isoeléctrico, logrando así, impedir la floculación y sedimentación de dichas proteínas.

 

La CMC y su aplicación en bajo pH

 

  • Interactúa con proteínas, permitiendo la formación de complejos solubles y estables, que facilitan la estabilización de las proteínas en bebidas ácidas. Logrando de esta manera, impedir la generación de sedimentos y precipitados.
  • Tiene un efecto espesante y estabilizante de los ingredientes, provocando una apariencia limpia sin causar turbidez.
  • Permite conseguir transparencia en bebidas con bajo pH y viscosidad estable para el almacenamiento del producto.
  • No añade calorías adicionales ni sabor al producto final.
  • Impide la turbidez, sedimentación, floculación y separación de fases.

 

¿Es posible aplicarla a bebidas con pulpa?

 

Aquellas bebidas concentradas, con pulpas más ácidas y complicadas para estabilizar, pueden llegar a presentar sedimentación con el paso del tiempo. Dicho proceso, puede ser reducido con la aplicación de CMC que tiene como función disminuir la floculación y sedimentación de los componentes.

 

Asimismo, tiene la capacidad de generar viscosidad y textura, siendo usada también para dar más cuerpo a las bebidas en sistemas con bajo contenido de azúcar. Entonces, se trata de una alternativa importante, como otras opciones de agentes de textura alimenticia que generan un efecto considerable en los alimentos o bebidas para mejorarlos significativamente.

 

La carboximetilcelulosa sódica, una aliada con la cremosidad

 

De igual manera, existen otros derivados de celulosa, como en el caso de la hidroxipropilmetilcelulosa y la metilcelulosa, que funcionan como agentes que proporcionan aireación y cuerpo a las bebidas que requieren de mayor textura. Dichos ingredientes aportan más cremosidad e incremento de aireación al producto final, permitiendo ser usados para mejorar, por ejemplo, la aireación en yogures y malteadas.

 

Existen ciertos sistemas alcohólicos que pueden generar turbidez, pérdidas de viscosidad y sedimentación de partículas sólidas. La CMC tiene un efecto soluble en sistemas que presentan hasta un 40% de alcohol, provocando soluciones transparentes y generando una viscosidad estable que permite la conservación de las partículas en suspensión.

 

¿Es posible impedir la turbidez en vinos?

 

Cuando se trata de estabilizantes para bebidas, uno de los desafíos que tienen lugar en este campo, son los vinos. Dado que, lo que se busca es evitar la turbidez y sedimentación que provoca un residuo aparente en el fondo de los recipientes.

 

En este sentido, la CMC es una buena alternativa para impedir la generación de sales de ácido tartárico que provocan la cristalización y reducen la calidad del vino. Asimismo, evita los elevados costos y el tiempo prolongado del proceso de estabilización a frío, así como, la fabricación de un producto cristalino, sin provocar alguna alteración del sabor o aroma de este producto.

 

¿Dónde puedo conseguir los mejores estabilizantes?

 

En DVA somos una compañía química global con experiencia en sistema conservador para lácteos y demás productos que permiten el trato de los alimentos y las bebidas bajo ciertas propiedades. Además, contamos con un sistema funcional completo o parcial denominado APPENMIX, donde se incluyen: estabilizadores y edulcorantes, antioxidantes, rendimiento, según las necesidades específicas del sector.

 

En caso de los estabilizantes para bebidas, pueden acceder a nuestro productos y servicios especializados en esta rama. Para ello, pueden marcar al (55) 2122 0400 para solicitar información y una cotización según sus requerimientos o llenando con sus datos nuestro formulario.

 


¿Cuáles son los métodos de preservación de alimentos?

 

Las diversas técnicas de preservación de alimentos, han ido cambiando a través de los años. Pero, se trata de procesos esenciales para evitar en gran medida que los alimentos se contaminen. Es preciso mencionar que, cada tipo de alimento amerita un determinado método de preservación, conforme a sus propiedades. Antes de entrar en detalles, sobre los métodos que se utilizan para la conservación, comenzaremos por la definición de preservación de los alimentos.

 

Definiendo la conservación de alimentos

 

El proceso de preservación o conservación de los alimentos se refiere a técnicas específicas que permiten mantener en buenas condiciones y durante un lapso considerable los alimentos. Y es que los microorganismos son los principales causantes de la descomposición de estos elementos.

Es por esta razón que existen técnicas y métodos especializados que permiten que se puedan conservar con un largo tiempo, evitando su descomposición.

 

Métodos de conservación de alimentos

A continuación, mencionaremos algunos de los métodos más usados para la conservación de los alimentos:

 

Congelación

 

Consiste en una técnica permite someter a los alimentos a temperaturas de menos 0 °C. Generalmente, se ubican en -4 °C, para conseguir que el calor externo llegue a descomponer los alimentos. Mediante este nivel de temperatura, los procesos de las enzimas presentes en los microorganismos son detenidos. Es decir, en este caso dichos microorganismos no serán eliminados, sino que se conservarán en estado de hibernación.

Es importante tener presente que la cadena de frío debe mantenerse siempre. En caso de que se rompa, los microorganismos comenzarán a descomponer los alimentos.

 

Refrigeración

 

Es otro de los métodos de preservación de los alimentos, consiste en mantenerlos a temperaturas bajas. Pero en esta ocasión se suele usar 5 °C. Esta técnica aplica la cadena de frío para alimentos frescos que necesitan estas temperaturas sin alcanzar el estado de congelación. Igualmente, se debe tener presente no romper el ciclo de cadena de frío en ningún momento.

 

Calentamiento

 

Este proceso de calentamiento también forma parte de los métodos de preservación de alimentos, como pasteurización, cocción, ebullición, esterilización, entre otros.

 

Deshidratación o secado de alimentos

 

El estado de deshidratación, permite que los alimentos no puedan descomponerse. Esta técnica es aplicada en: pasas, legumbres o semillas. Se usa frecuentemente para conservar en buen estado los alimentos por largos periodos de tiempo. Hay dos formas de deshidratación: secado natural, que se realiza mediante el sol, y secado artificial, a través de secadoras, hornos o túneles.

 

Enlatado

 

A través de esta técnica, se esteriliza el alimento y el envase. Luego se añade el esterilizado y se cierra de forma hermética. En este caso, los recipientes pueden ser de materiales diferentes.

 

Encurtido

 

Para este método se agrega sal a los alimentos y luego vinagre. Es una técnica de preservación que puede ser aplicada a pescados, vegetales y carnes.

 

Concentración de azúcar

 

Al incrementar los niveles de azúcar en ciertos alimentos se frena el proceso de crecimiento de las bacterias. De igual manera, existe la posibilidad de sellar al vacío y se tapan herméticamente. Un ejemplo de aplicación de este método lo podemos ver en las mermeladas y algunas conservas con azúcar.

 

Ventajas y desventajas de la conservación de alimentos

 

Existen varias ventajas que podemos descartar de los métodos de preservación de los alimentos, entre ellas se destacan las siguientes:

  • Se pueden conservar en mejores condiciones.
  • Facilita el proceso de traslado de alimentos.
  • Mejora la calidad sanitaria de los alimentos.
  • Permite prolongar el buen estado de los alimentos con el paso del tiempo.
  • Son métodos que permiten perder menos cantidad de alimento y reducir considerablemente los gastos.

 

Algunos alimentos pueden incluso perder las propiedades que lo conforman, siempre y cuando la técnica de conservación aplicada no sea la adecuada. Igualmente, pueden perder nutrientes, por tanto, es importante tener en consideración el tipo de alimento y la técnica idónea a utilizar y nunca romper la cadena de frío, según sea el caso.

 

Estos métodos y los demás agentes de textura alimenticia son fundamentales para poder mantener los alimentos en óptimas condiciones para su consumo. Ciertas técnicas las usamos en casa, mientras otras son empleadas por grandes cadenas de alimentación.

 

Es por esta razón que, hay varias formas que se pueden aplicar y permiten aprovechar al máximo de sus ventajas, conservando los alimentos por mucho tiempo. Por ello, apoyarse en servicios profesionales para la aplicación de estas y otras técnicas como el sistema conservador para lácteos, es lo más apropiado para conseguir resultados satisfactorios en este ámbito.

 

¿Por qué elegir la mejor empresa DVA?

 

A la hora de conseguir los mejores métodos de preservación de alimentos, nada mejor que recurrir a DVA. Mediante nuestros sistemas de APPENMIX y productos disponibles, se puede conseguir un trato de los alimentos y bebidas efectivo, garantizando su buen estado de consumo. Pueden contactarnos al (55) 2122 0400 para solicitar información y una cotización según sus requerimientos o llenando con sus datos nuestro formulario.


Tipos de edulcorantes naturales y artificiales, ¿cuál es el mejor?

Para hablar de edulcorantes naturales y artificiales, primeramente, es conveniente entender el concepto de edulcorante en sí. Se trata de una sustancia que se usa para incorporar un sabor dulce a los alimentos y bebidas. Es posible encontrar de dos tipos: naturales y artificiales, algunas opciones de ellos tienen calorías y otros no. Como cualquier otro aditivo alimentario, debe tener la aprobación por agencias regulatorias de cada región y, de igual manera, las cantidades adecuadas de consumo. Por tanto, es importante conocer cuáles son las alternativas que se encuentran disponibles y algunos ejemplos de cada una de ellas.

Edulcorantes naturales

En este grupo de edulcorantes, podemos encontrar la miel o el azúcar, que proporcionan las calorías a los alimentos. Aunque, se pueden conseguir otras opciones como:

Xilitol

Es una sustancia obtenida del abedul o maíz. Se usa frecuentemente en la elaboración de caramelos sin azúcar o chicles. Tiene un bajo índice glucémico, lo que permite que no genere grandes niveles de azúcar en sangre.

Sirope de agave

Esta sustancia tiene un sabor parecido al de la miel, pero posee una textura más líquida que ésta. Cuenta con un poder endulzante de casi el doble del azúcar blanco. Es por esta razón que, para su empleo, solo se requiere usar una pequeña cantidad para conseguir este mismo efecto.

Estevia

Es un edulcorante natural que se obtiene de la planta denominada Stevia rebaudiana. Esta sustancia no aporta calorías, como en los ejemplos indicados anteriormente. Podemos decir que, tiene una gran ventaja en lo que respecta a la hora de controlar las calorías.

Eritritol

Es otra de las alternativas de edulcorantes naturales, es menos dulce que el azúcar y no aporta calorías. Posee una textura parecida a la del azúcar.

Fructosa

Se trata de una sustancia contenida en las verduras, frutas y miel. Es una alternativa que se puede usar como sustituto del azúcar. Este edulcorante natural no provoca grandes niveles de insulina. Como pasa con los demás edulcorantes se deben tener presente las precauciones correspondientes, en cuanto a cantidades y uso de esta sustancia.

¿Cuáles son los edulcorantes artificiales?

Estos edulcorantes artificiales son aquellas sustancias que se usan con más frecuencia en los alimentos industriales. Dentro de ellos podemos encontrar los siguientes:

Aspartamo

Es un edulcorante artificial que deriva del ácido aspártico y la fenilalanina. Tiene un poder edulcorante mayor que el azúcar. Esta alternativa no aporta calorías a los alimentos.

Sucralosa

Se trata de otro edulcorante artificial que no aporta calorías y es aplicado frecuentemente en los alimentos industriales.

Sacarina

Es una sustancia estable a altas temperaturas, y puede llegar a endulzar unas 300 veces más que el azúcar. Además, es soluble y no aporta calorías.

Acesulfamo potásico

Es un edulcorante artificial, que resulta ser muy soluble en el agua. Se obtiene a partir de la reacción del potasio y del ácido acetoacético. Tampoco aporta calorías.

Ciclamato

Se trata de otro edulcorante de este grupo que tiene un poder endulzante de 50 veces más que el del azúcar. Igualmente, como en el caso de las alternativas mencionadas anteriormente, este tipo de edulcorante no aporta calorías al organismo.

¿Qué edulcorante es más sano?

Los edulcorantes naturales y artificiales no suponen un peligro, sobre todo si se consumen bajo la dosis recomendada, y en caso de que no existan contraindicaciones de alguna índole. En el caso específico de los edulcorantes naturales, se estima que aquellos que mejores resultados pueden llegar a ofrecer son: xilitol y eritritol.

¿Se deben evitar los edulcorantes artificiales?

Los edulcorantes artificiales no se deben evitar, solo es cuestión de establecer las medidas correspondientes para implementar la cantidad adecuada en los productos que se requieran.

En cualquier caso, siempre es conveniente apoyarse con expertos en este ámbito para aprovechar al máximo las ventajas de cualquiera de estas dos sustancias o mezclas de edulcorantes. Solo de esta manera, a nivel industrial será posible cumplir con los objetivos establecidos.

¿Dónde puedo conseguir los mejores edulcorantes?

En DVA somos una compañía química global con más de 50 años de experiencia. Tenemos un sistema funcional completo o parcial denominado APPENMIX para el tratamiento de los alimentos y bebidas. Una fórmula especializada para el control de sinéresis, y demás procesos esenciales según el sector al cual vayan dirigidos. Nuestra experiencia nos permite identificar las técnicas y métodos adecuados para los alimentos y bebidas para su consumo.

Por tanto, si se requieren los mejores edulcorantes naturales y artificiales para las bebidas y los alimentos, podrán conseguirlos con nosotros. Pueden contactarnos al (55) 2122 0400 para solicitar información y una cotización según sus requerimientos o llenando con sus datos nuestro formulario.


¿Cuáles son los edulcorantes artificiales más saludables?

Los edulcorantes naturales y artificiales son uno de los principales ingredientes en cualquier producto endulzado. Los primeros son muy estimados por ser amigables con el cuerpo humano, sin embargo, hay aditivos artificiales que no aportan calorías y que no tienen impactos perjudiciales para la salud, pese a que estén acompañados de polémicas.

Hay quienes asocian su ingesta con el síndrome metabólico, la obesidad, entre otras afecciones, aunque las investigaciones acerca de ellos no han confirmado que sean causantes de incrementos de peso. Incluso, al compararse con el azúcar común en productos alimenticios, los participantes reportan pérdidas de peso. A ello se debe que se usan ampliamente en productos light o bajos en calorías.

Lo que se sospecha es que ocurre lo siguiente: aquellos consumidores que presentan de antemano obesidad o problemas metabólicos son los que consumen más edulcorantes artificiales. Hay otras objeciones que se hacen a estos aditivos presentes en bebidas de sabor, panqués, dulces, entre otros. Por ejemplo, mencionan que se trata de sustancias que no están presentes en nuestro organismo, por lo que se desconocen cuáles son sus efectos perjudiciales.

En realidad, existen varios edulcorantes artificiales que se encuentran en fuentes naturales o que están ya disponibles naturalmente en nuestro organismo. En esta publicación, trataremos los cuatro aditivos sintéticos para endulzar que se ha confirmado no presentan efectos perjudiciales para la salud y que encontrarán con proveedores confiables de edulcorantes naturales y artificiales, como APPENMIX de DVA.

Aspartamo

Se utiliza ampliamente en bebidas bajas en calorías o light y es considerado como uno de los aditivos para endulzar más seguros. Esto no lo inventamos nosotros, lo mencionan organizaciones reconocidas, como la EFSA en la Unión Europea y la FSA en EE. UU., que avalan las pruebas realizadas para corroborar su potencial dañino para los seres humanos. Si bien es un edulcorante diseñado en laboratorios al igual que otros conservantes para bebidas, al descomponerse rápidamente aparecen dos compuestos naturales: fenilalanina y ácido aspártico.

Con respecto al ácido aspártico, consiste en un aminoácido sintetizado por nuestro organismo y que lo usa para sintetizar proteínas. En el caso de la fenilalanina, igual es un aminoácido disponible en el cuerpo humano y que está disponible en los productos lácteos. Este puede resultar peligroso en altas cantidades sólo en aquellos consumidores que presentan una enfermedad poco común conocida como fenilcetonuria, que destaca por problemas en la descomposición de la fenilalanina.

Sorbitol

Este aditivo disponible fácilmente con productores de edulcorantes naturales y artificiales se utiliza ampliamente en los enjuagues bucales y las pastas dentales. Se trata de un polialcohol, es decir, un alcohol cuyo dulzor es intenso y se obtiene de la glucosa. Para su fabricación, se utiliza jarabe de maíz o azúcar, aunque está presente de forma natural en varias frutas, por ejemplo, cerezas, ciruelas, duraznos, peras, dátiles, manzanas, entre otras.

No solo proporciona dulzura a los productos, sino que actúa como un texturizado y humectante. En comparación con la sacarosa, presenta el 60% de su dulzor, pero con 1/3 menos de calorías. Su consumo en exceso presenta efectos laxantes, lo que explica su presencia en altas cantidades en las ciruelas pasas.

Stevia

Aquellos edulcorantes que son designados como Stevia en el mercado, consisten en moléculas endulzantes de glucósidos de esteviol, cuya extracción se realiza de hojas de la Stevia rebaudiana, una planta ampliamente distribuida en el sur de América.  Puede afirmarse que son el endulzante natural, pero sintetizado que más se utiliza en el mundo e, incluso se ofrece en sobrecitos para su consumo personal.

Con respecto a su dulzor, es hasta 30 o 300 veces más intenso que el azúcar convencional. A ello se suma que el organismo no digiere los glucósidos de esteviol, por lo que transitan en el sistema digestivo sin afectar.  Hay un debate acerca de si es un edulcorante natural o artificial. La planta sí es natural, pero los glucósidos, conocidos como E960, no lo son. Para su extracción, es necesario desecar las plantar, extraer los compuestos por vías húmedas, aplicar nanofiltraciones, entre otros procesos.

Xilitol

Se trata de otro polialcohol procedente del azúcar, aunque su extracción se realiza a partir de madera. Algunas empresas de edulcorantes lo venden como endulzante de abedul, debido a que se usa un compuesto llamado hemicelulosa para fabricarlo y que se encuentra en la madera dura. La fermentación mediante levaduras consiste en otro método para obtener el xilitol.

Se trata de un aditivo bastante interesante, debido a que hay estudios que confirman sus beneficios, por ejemplo, brinda protección a los dientes e impide que prolifere el Streptococcus mutans, que es causante de la caries. Al igual que los demás aditivos de la lista, está disponible naturalmente en varias frutas, por ejemplo, la frambuesa, aunque su extracción es artificial.

Si desean el respaldo de una empresa que ofrezca sistemas individuales o integrales que integren edulcorantes, aditivos para la preservación de alimentos, texturizantes, entre otros, adquieran los sistemas APPENMIX de DVA al (55) 2122 0400 o llenen con sus datos nuestro formulario.

 

 


¿Por qué es importante la preservación del yogurt?

El sector alimentario ha evolucionado para ofrecer productos más variados. Entre las tendencias de la industria, destaca brindar soluciones más naturales. En empresas de productos lácteos, se desarrollan combinaciones de productos y un catálogo más diversificado. En todos estos alimentos, es necesario un largo periodo de conservación para que no se desperdicie el yogurt, por lo que es crucial contar con un sistema conservador para lácteos y un etiquetado transparente para los consumidores.

¿Por qué es importante preservar el yogurt?

Si el yogurt no es protegido adecuadamente, se formará gas por la levadura, lo que causa descomposición, además, aparecerá moho rápidamente una vez abierto, lo que provocará que sea desechado por el consumidor o que cause problemas de salud. Además, debido a que será consumido sobre la marcha, como si fuera un aperitivo, requerirá mayor preservación sin la protección que brindan entornos refrigerados.

Usualmente, los productores usan un sistema conservador para lácteos para que los yogurts se mantengan frescos por más tiempo y, de esta manera, evitar que se forme moho, lo que aumenta su vida útil y garantiza la inocuidad alimentaria. También evita la degradación por bacterias, reduce los desperdicios y asegura la disponibilidad de los productos para la población mundial.

Usualmente, la preservación de alimentos es la norma, pero se necesita mayor preservación en ciertas áreas. Un informe realizado por Euromonitor Internacional, revela que, en Latinoamérica, el crecimiento anual para el yogurt es del 10% y, en el caso mexicano, es del 5,5%, lo que muestra una excelente oportunidad de mercado para las empresas del sector. No obstante, hay varios retos logísticos para el sector en esas zonas, creados por factores como clima, alta urbanización y zonas rurales remotas.

Los conservantes son añadidos al yogurt en países cálidos para prolongar su vida útil y evitar la formación de levadura y moho, lo que se debe a que la cadena de distribución está menos acondicionada y es más larga en comparación con países, como los de la UE.

¿Qué conservantes se aplican?

El sorbato y benzoato son conservantes artificiales seguros, aunque presentan atributos negativos para algunos consumidores. Por ejemplo, aumentan el nivel de sal en los productos, lo que afecta el sabor, que es un criterio importante para ellos. También pueden repercutir en el proceso de fabricación, ya que alteran el crecimiento bacteriano, disminuye la acidificación y alargan el proceso de producción. Además, estudios afirman que también afecta negativamente en los niveles probióticos.

Una investigación estadounidense realizada en el 2014 demostró que el 96% de los consumidores preferían los conservadores naturales, el 91% prefería aditivos seguros y el 82% de buen sabor. Mostró también que cuatro de cada diez personas actuaban según tales preferencias y solo eligen productos con conservantes naturales. Otra encuesta realizada en estadounidenses de 18 a 80 en 2016 mostró que la conciencia saludable impulsa la demanda de etiquetados limpios y naturales en productos lácteos.

La natamicina es un sistema conservador para lácteos fabricado con base en productos naturales y usado a nivel global para combatir hongos y levaduras en productos como bebidas, vinos, panes, carnes fermentadas, entre otros. Al ser un método natural y eficiente en la preservación de yogurts, alarga el periodo de conservación y evita la descomposición.

Es producida mediante cultivos puros de una bacteria llamada Streptomyces natalensis, después de una fermentación sometida a rigurosos controles de calidad. El aditivo no afecta negativamente los fermentos utilizados en yogurts, ya que únicamente es activa contra hongos y levaduras, lo que aumenta la velocidad de producción. En ciertos casos, la acidificación disminuye hasta cinco horas, lo que lo vuelve una opción sostenible.

Ahora bien, existen desafíos al usar conservantes artificiales, como el sorbato. Uno de ellos es que la dosis varía según el pH del producto, lo que significa que los diferentes tipos de yogurts con niveles distintos de pH influyen en la dosificación del sorbato. También hay hongos y levaduras resistentes al conservante, por lo que no es una solución efectiva.

Comúnmente, el benzoato y el sorbato son necesarios para preparar frutas y añadirlos al yogurt, ya que los alimentos de origen natural usados son propensos al crecimiento de hongos y levadura, por lo que tienen que declararse en el etiquetado. Durante varios años, la natamicina no fue considerada como un sustituto ideal para los conservantes artificiales, ya que la solución en polvo causaba sedimentación. Afortunadamente, la ciencia ha avanzado y los productores de natamicina brindan alternativas más naturales y mejoradas.

Pueden usarse también en la misma dosis para cualquier tipo de pH y no aumenta los niveles de sal, lo que no afecta tanto el sabor como el olor. Si desean un sistema natural para la conservación de yogurts y otros productos lácteos, adquieran los sistemas APPENMIX. Además de los sistemas conservadores, ofrecemos soluciones completas para esa categoría de alimentos, como agentes de textura alimenticia, mezclas de edulcorantes y cremas ácidas texturizantes y estabilizantes.

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