Los estabilizantes naturales de alimentos son una clase de aditivos alimentarios que se usan para prevenir su descomposición, la cual puede ocurrir por la acción de microorganismos, como las bacterias, o a causa de enzimas, que son proteínas que producen la putrefacción paulatina de la comida; estos complementos se emplean en diversos elementos de la canasta familiar, por ejemplo, carnes, lácteos, pescado, frutas y verduras con el fin de no afectar la salud de los consumidores finales.

Su popularidad ha venido en aumento desde que los procesos productivos han tomado más tiempo del que los alimentos pueden mantener su composición nutritiva; esto debido a que la sobrepoblación exige a las granjas producir comida por encima de las que son capaces de generar, impulsando a pequeñas y grandes industrias a almacenar en silos durante largas temporadas antes de distribuirlo a los clientes; de forma que puedan suplir con la demanda de productos frescos que pide la sociedad.

Lo más probable es que en este punto ya haya escuchado acerca de los diferentes estabilizantes para bebidas y comidas, incluyendo información relevante y una que otra polémica respecto a su uso extensivo en diversas cadenas de producción de alimentos que la sociedad considera que deben servirse «frescos», como es el caso de los aditivos a las frutas y verduras.

La realidad es que en el mercado hay muy pocos productos que no posean uno de estos complementos, pues con el mundo tal y como está resulta imposible concebir que en menos de tres días (tiempo medio en el que un alimento mantiene sus propiedades originales) sea consumido. La controversia radica en que algunas personas sugieren que los aditivos resultan perjudiciales y son capaces de producir distintas enfermedades, no obstante, las bases de este razonamiento no son claras y las pruebas otorgadas no son suficientes.

Por otro lado, son más los beneficios que estas sustancias otorgan a pesar de tener su origen fuera de la composición natural del producto; la principal es que retrasa la descomposición de los alimentos, lo que previene que se propaguen enfermedades en el organismo que le resultan peligrosas y que son transmitidas por bacterias, hongos y virus.

¿Qué funciones cumplen?

Las funciones específicas que poseen los estabilizantes naturales son conservar, agregar, potenciar o cambiar alguna de las características del alimento, de forma que resulte atractivo al consumidor y se preserven sus particularidades por más tiempo del que dicta la naturaleza. La mayor parte de los que encontrará en el mercado son artificiales, pero gracias a proveedores como Appenmix es capaz de incluir elementos no sintéticos extraídos de componentes, los cuales promuevan la producción de comida de «etiqueta limpia».

¿Cuáles son los tipos principales de aditivos para la comida?

Conservantes

Los aditivos dedicados a la preservación de alimentos se utilizan principalmente para prevenir la descomposición; su funcionamiento básicamente es como el de un escudo, que ofrece una capa protectora que impedirá que los agentes externos e internos que controlan la maduración y putrefacción; de este modo, la comida podrá durar mucho más tiempo en espera de distribución, en los anaqueles del supermercado y en la despensa del consumidor final.

Los más conocidos son el sorbato de potasio, ácido benzoico y la natamicina, que se agregan durante el proceso de producción y se encargan de defender la composición sin que ello afecte sus características.

Colorantes

Los colorantes son empleados principalmente como una estrategia de marketing en la que se busca que los alimentos sean atractivos para el cliente y llamen su atención en los anaqueles, de forma que se generen más ventas que beneficien a los productores, distribuidores y comerciantes. Se quiere potenciar el tono rojo de las manzanas o darles un toque diferente a esos postres desde la vivacidad del círculo cromático. Su sabor no se afecta en lo absoluto y simplemente se trata de un cambio netamente estético, por lo que puede estar seguro de que no perjudica su marca.

Antioxidantes

La oxidación es un proceso completamente natural en el que ciertos alimentos cambian de color y sabor; se evidencia principalmente en las frutas y es el paso previo a su putrefacción; no es recomendable consumirlos en este estado, por lo que es importante implementar estrategias que impidan que el oxígeno destruya la composición de la comida. Los tipos de estabilizantes naturales más comunes en esta categoría son el Eritorbato de sodio y el TBHQ.

En el mercado existen muchos más estabilizantes naturales que les dan beneficios a los alimentos; si usted desea conocer otra información al respecto, como la forma en la que se aplican o adquirirlos con el mejor proveedor, lo invitamos a contactarse con nuestras oficinas en Monterrey, Guadalajara, Hidalgo y CDMX o escribiéndonos al formulario de contacto.