¿Cuáles son los mejores conservantes para las bebidas?

 

La industria de bebidas requiere que sus productos duren largos períodos de tiempo. En parte porque pueden pasar meses antes de que sus consumidores las beban y por el tiempo que deben pasar en los anaqueles de los supermercados o tiendas de conveniencia. Por esto, si están pensando en fabricar brebajes, deben encontrar soluciones conservantes para bebidas. En el siguiente artículo, describiremos algunos de los mejores conservantes en el mercado industrial.

 

La importancia de los conservantes en la industria alimentaria

 

El uso de conservantes para bebidas es imprescindible para alargar la vida de los productos. En México, los bezoatos de sodios y potasios son los más utilizando en toda la industria alimentaria.

 

En los últimos años se ha creado un debate sobre el uso de los conservantes. Por esto, existen opciones de estabilizantes naturales para eliminar a los microorganismos indeseables que favorecen la descomposición de los alimentos o bebidas.

 

La importancia de los conservantes reside en que los productos los necesitan para pasar mucho tiempo en los supermercados. Especialmente en el caso de las bebidas que son más propensas a la contaminación por microorganismos que pueden descomponerlos y causar problemas de calidad.

 

El uso de conservantes en las bebidas

 

A pesar de que las bebidas, usualmente, tienen un pH bajo, sus condiciones e ingredientes permiten el crecimiento de grupos microbianos específicas, como las bacterias acéticas, lácticas, hongos y levaduras.

 

Por esto, los estabilizantes para bebidas son de gran importancia. Generalmente, su uso se basa en tratamientos térmicos, y cuando se tratan de productos con ingredientes o materiales susceptibles al calor, la estabilidad se puede conseguir por medio del uso de conservantes.

 

Los conservantes que más se utilizan en la industria son productos que contienen compuestos bacteriostáticos que pertenecen al grupo de los ácidos débiles, como los ácidos benzoico y sórbico. Su efectividad dependerá de diversos factores que incluyen el pH, carga microbiana y la resistencia de los microorganismos presentes después del envasado.

 

¿Cuáles son los mejores conservantes para las bebidas?

 

Para hablar de los mejores conservantes para bebidas, es mejor mencionar aquellos que están aprobados por la COFEPRIS (Comisión Federal para la Protección de Riesgo Sanitarios). Entre ellos se encuentran: los ácidos benzoico y sórbico.

 

En el mercado existen distintas alternativas para conservar las bebidas. Los benzoatos y sorbatos brindan muy buena protección y permiten que tengan una vida útil muy larga.  Si quieren recurrir a alternativas más naturales deben contemplar que productos con una funcionalidad similar serán de gran utilidad para as bebidas.

 

Benzoato de sodio

 

Este es un aditivo conservante que se conoce por retardar la aparición de microorganismos de levaduras, bacterias y mohos. Se recomienda combinarlo con el hidróxido de sodio, siempre siguiendo las normas de la COFEPRIS. El uso más habitual de este aditivo es en: bebidas carbonatadas, concentrados para bebidas, encurtidos, jugos de frutas, mermeladas, jaleas, aderezos, salsas y embutidos.

 

Sorbato de potasio

 

Este aditivo tiene una amplia actividad antimicrobiana por lo que inhibe el crecimiento de mohos, levaduras y bacterias aerobias. Debido a que tiene una eficacia limitada ante bacterias anaerobias, se aconseja su combinación con otros aditivos conservantes, como el benzoato de sodio o pueden implementar un conjunto con diferentes procesos que permitan la prolongación de la vida de los productos de manera efectiva.

 

Natamicina

 

Este es un aditivo es un ejemplo de conservador natural para aplicaciones de bebidas. En la actualidad se acepta su uso en varias categorías de alimentos, como lácteos y alimentos horneados. Es muy efectiva para detener la aparición de mohos y levaduras, que son los organismos que no se desean en las bebidas.

 

¿Cómo elegir el mejor conservante?

 

La selección del conservante depende de diversos factores. Entre ellas se encuentran las siguientes:

 

Los ingredientes de la bebida

 

Es importante conocer a profundidad el producto que están produciendo. No será el mismo efecto de un conservante para bebidas carbonatadas que las bebidas lácteas. Por esto, deben tomar en cuenta si los ingredientes mitigan la efectividad de los conservantes.

 

El empaque

 

La manera en que se envase el producto puede alterar el funcionamiento de los conservantes. Debido a este motivo, es fundamental conocer incluso el empaque para la selección de los aditivos.

 

Las normativas del país

 

Las normativas y sugerencias de las instituciones correspondientes son de gran ayuda para encontrar el conservante adecuado. Asimismo, ellos aprueban los niveles de dosis, por lo que también deben estar muy atentos a esas indicaciones.

 

Si necesitan mezclas de conservantes u otros aditivos importantes para la industria, adquieran el sistema APPENMIX de DVA. Pidan una cotización al (81) 8386 6575 para nuestra sucursal en Monterrey, (55) 2122 0400 para la CDMX o (33) 3125 5159 para Guadalajara.

 


Un recorrido a los métodos antiguos de preservación de alimentos

 

El asentamiento de las culturas influyó en las técnicas de preservación de alimentos que todavía se utilizan hoy en día dentro de las industrias alimentarias. Por esto, en el siguiente artículo vamos a recordar cuáles son los métodos más antiguos para conservar los alimentos.

 

¿Cómo nace la conservación de alimentos?

 

El uso de la preservación de alimentos data del comienzo de las culturas. Esto comienza porque las antiguas civilizaciones debían aprovechar al máximo las fuentes de la naturaleza para abastecerse, por lo que debían conservar sus alimentos para las inclemencias meteorológicas. De ahí encuentran métodos curiosos y efectivos para la conservación de sus alimentos.

 

Incluso, algunos de los métodos que mencionaremos a continuación, siguen formando parte de familias que se abastecen con sus propios medios. Por ejemplo, los porcicultores aprovechan todo lo que obtienen de los cerdos para alimentarse durante todo un año, por esto las culturas europeas tienen una estrecha relación con los embutidos.

 

Asimismo, muchos de los métodos de conservación que utilizan las industrias alimentarias en la actualidad son mejoras de estas técnicas de preservación de alimentos. Hoy los aditivos químicos favorecen la conservación y la estabilización de los productos alimentarios que se producen en masa.

 

Métodos más antiguos de conservación de alimentos

 

Estas son algunos de los métodos que comenzaron la tradición de la conservación de alimentos:

 

Secado

 

Esta es quizás la forma más antigua de conservar los alimentos. Especialmente en cárnicos, ya que curaban la carne a través de la deshidratación con el sol o el viento. Esta técnica de deshidratación se remonta al Medio Oriente y las culturas orientales que secaban los alimentos al sol calienta desde hace 12,000 años a. C.

 

Algunas de estas culturas que vivían en zonas sin suficiente luz solar o viento, construían «casas quietas» que calentaban con fuego para secar frutas, verduras y hierbas. De este modo, podrían gozar de estos alimentos por un tiempo considerado.

 

Curado

 

Del mismo modo que el secado, el curado es otra forma de deshidratar los alimentos. Las civilizaciones antiguas utilizaban la sal para que los alimentos se secaran. Esta técnica es próxima a las regiones más frías del mundo, por ejemplo, el bacalao de noruega lo secan con esta técnica para que llegue bien conservado a todo el mundo.

 

La ventaja de este método es que no solo conserva el sabor y textura de los mariscos y la carne, también previene el crecimiento de patógenos dañinos que precisan de la humedad para sobrevivir. En general, la humedad acelera la descomposición de cualquier tipo de alimento.

 

Congelación

 

Las culturas que experimentaban temperaturas bajo cero descubrieron la conservación a través de la congelación. Ya que esta temperatura extrema hizo que fuera el método obvio de conservación, del mismo que las culturas con mucho sol aprovecharon el calor para la deshidratación.

 

Estas civilizaciones enterraban la comida bajo la tierra o en la nieve asegurando su conservación durante todo el invierno. Este método derivó en las casas de hielo o neveras para almacenamiento, hasta que en el siglo XIX se inventó la refrigeración artificial, que sin duda debemos a estas culturas.

 

Fermentación

 

La fermentación evita que los alimentos se descompongan mediante el uso de microorganismos para destruir estos patógenos. En cierta medida, este es el sistema conservador para lácteos más antiguos, especialmente para la producción de quesos.

 

Encurtido

 

El encurtido es otra forma de fermentación. Este consiste en la conservación de alimentos en vinagre producido por almidones o azúcares. Se considera que esta técnica nace cuando la comida se colocaba en vino agrio o cerveza para conservarla. El encurtido está asociado a la cultura de la India.

 

La modernización de la conservación de alimentos

 

Después de leer los métodos más antiguos de conservación podemos notar que estos siguen formando parte de nuestro día a día. No obstante, hay técnicas que pueden ser aún más efectivas, ya que permiten que los alimentos pasen largos períodos en el almacén sin descomponerse. Entre estos métodos encontramos los siguientes:

 

Esterilización

 

Esta técnica está comprometida en eliminar por completo la presencia de cualquier microorganismo. La esterilización puede pensarse como una combinación de la deshidratación y el encurtido, pero su éxito dependerá de la hermética del empaque que los contiene.

 

Utilización de conservadores

 

Pensando en que la sal es un conservador, podemos notar que aún seguimos recurriendo a esta técnica, aunque está vez se utilizan sustancias químicas que inhiben el crecimiento de microorganismos.

 

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Sin duda APPENMIX ofrece las mejores soluciones para la industria alimentaria, desde estabilizantes para productos cárnicos hasta conservantes para bebidas. Contacten con nosotros para más información al teléfono (55) 2122-0400 en México, al (33) 3125-5159 para Guadalajara y al (81) 8386-6575 para Monterrey.

 

 

 


Carboximetilcelulosa sódica como parte de los estabilizantes para bebidas

 

La carboximetilcelulosa sódica como parte de los estabilizantes para bebidas, permite que éstas tengan una mayor y mejor apariencia. Cuando se habla de proceso productivo, las modificaciones de temperatura, la presencia de partículas, los ingredientes usados e incluso el transporte y almacenamiento, pueden ser considerados como elementos que intervienen en la inestabilidad de los sistemas de bebidas. En general, la desestabilización significa la formación de sedimentación, precipitados gelatinosos y la separación de fases, turbidez y pérdida de viscosidad.

 

Uso sencillo de la carboximetilcelulosa sódica

 

Ciertos ingredientes facilitan una mejor estabilización, generando una apariencia uniforme y adecuada, evitando significativamente la separación de fases. Entre los estabilizantes para bebidas, la carboximetilcelulosa sódica (CMC) es considerado un ingrediente sencillo de usar y con gran versatilidad. Consiste en un derivado de la celulosa que se obtiene a partir de la inclusión de grupos carboximetil en una cadena de celulosa, provocando un tipo de polímero aniónico soluble, tanto en agua fría como caliente.

 

El compuesto CMC puede interactuar con varios sistemas, evitando la generación de sedimentación y aglomeración de partículas en el caso de las bebidas. Hoy en día, se puede encontrar su incorporación para establecer mayor estabilización de bebidas que presentan un bajo pH y que son procesados con tratamiento térmicos.

 

Mediante este compuesto, se logra mejorar la apariencia de diferentes bebidas, como: cafés, lácteos, naturales, fermentadas, jugos, alcohólicas, etc., otorgando estabilidad durante el proceso de almacenamiento.

 

¿Qué proporciona la CMC a las bebidas

 

La carboximetilcelulosa sódica, además de ser usado para generar una viscosidad estable y evitar la turbidez de las bebidas, este compuesto tiene la capacidad de actuar sobre las proteínas presentes en sistemas de bajo pH.  Por ejemplo, una interacción de tipo iónica entre las moléculas de proteínas y este compuesto CMC puede generar un complejo estable por debajo de su punto isoeléctrico, logrando así, impedir la floculación y sedimentación de dichas proteínas.

 

La CMC y su aplicación en bajo pH

 

  • Interactúa con proteínas, permitiendo la formación de complejos solubles y estables, que facilitan la estabilización de las proteínas en bebidas ácidas. Logrando de esta manera, impedir la generación de sedimentos y precipitados.
  • Tiene un efecto espesante y estabilizante de los ingredientes, provocando una apariencia limpia sin causar turbidez.
  • Permite conseguir transparencia en bebidas con bajo pH y viscosidad estable para el almacenamiento del producto.
  • No añade calorías adicionales ni sabor al producto final.
  • Impide la turbidez, sedimentación, floculación y separación de fases.

 

¿Es posible aplicarla a bebidas con pulpa?

 

Aquellas bebidas concentradas, con pulpas más ácidas y complicadas para estabilizar, pueden llegar a presentar sedimentación con el paso del tiempo. Dicho proceso, puede ser reducido con la aplicación de CMC que tiene como función disminuir la floculación y sedimentación de los componentes.

 

Asimismo, tiene la capacidad de generar viscosidad y textura, siendo usada también para dar más cuerpo a las bebidas en sistemas con bajo contenido de azúcar. Entonces, se trata de una alternativa importante, como otras opciones de agentes de textura alimenticia que generan un efecto considerable en los alimentos o bebidas para mejorarlos significativamente.

 

La carboximetilcelulosa sódica, una aliada con la cremosidad

 

De igual manera, existen otros derivados de celulosa, como en el caso de la hidroxipropilmetilcelulosa y la metilcelulosa, que funcionan como agentes que proporcionan aireación y cuerpo a las bebidas que requieren de mayor textura. Dichos ingredientes aportan más cremosidad e incremento de aireación al producto final, permitiendo ser usados para mejorar, por ejemplo, la aireación en yogures y malteadas.

 

Existen ciertos sistemas alcohólicos que pueden generar turbidez, pérdidas de viscosidad y sedimentación de partículas sólidas. La CMC tiene un efecto soluble en sistemas que presentan hasta un 40% de alcohol, provocando soluciones transparentes y generando una viscosidad estable que permite la conservación de las partículas en suspensión.

 

¿Es posible impedir la turbidez en vinos?

 

Cuando se trata de estabilizantes para bebidas, uno de los desafíos que tienen lugar en este campo, son los vinos. Dado que, lo que se busca es evitar la turbidez y sedimentación que provoca un residuo aparente en el fondo de los recipientes.

 

En este sentido, la CMC es una buena alternativa para impedir la generación de sales de ácido tartárico que provocan la cristalización y reducen la calidad del vino. Asimismo, evita los elevados costos y el tiempo prolongado del proceso de estabilización a frío, así como, la fabricación de un producto cristalino, sin provocar alguna alteración del sabor o aroma de este producto.

 

¿Dónde puedo conseguir los mejores estabilizantes?

 

En DVA somos una compañía química global con experiencia en sistema conservador para lácteos y demás productos que permiten el trato de los alimentos y las bebidas bajo ciertas propiedades. Además, contamos con un sistema funcional completo o parcial denominado APPENMIX, donde se incluyen: estabilizadores y edulcorantes, antioxidantes, rendimiento, según las necesidades específicas del sector.

 

En caso de los estabilizantes para bebidas, pueden acceder a nuestro productos y servicios especializados en esta rama. Para ello, pueden marcar al (55) 2122 0400 para solicitar información y una cotización según sus requerimientos o llenando con sus datos nuestro formulario.

 


Tipos de edulcorantes naturales y artificiales, ¿cuál es el mejor?

Para hablar de edulcorantes naturales y artificiales, primeramente, es conveniente entender el concepto de edulcorante en sí. Se trata de una sustancia que se usa para incorporar un sabor dulce a los alimentos y bebidas. Es posible encontrar de dos tipos: naturales y artificiales, algunas opciones de ellos tienen calorías y otros no. Como cualquier otro aditivo alimentario, debe tener la aprobación por agencias regulatorias de cada región y, de igual manera, las cantidades adecuadas de consumo. Por tanto, es importante conocer cuáles son las alternativas que se encuentran disponibles y algunos ejemplos de cada una de ellas.

Edulcorantes naturales

En este grupo de edulcorantes, podemos encontrar la miel o el azúcar, que proporcionan las calorías a los alimentos. Aunque, se pueden conseguir otras opciones como:

Xilitol

Es una sustancia obtenida del abedul o maíz. Se usa frecuentemente en la elaboración de caramelos sin azúcar o chicles. Tiene un bajo índice glucémico, lo que permite que no genere grandes niveles de azúcar en sangre.

Sirope de agave

Esta sustancia tiene un sabor parecido al de la miel, pero posee una textura más líquida que ésta. Cuenta con un poder endulzante de casi el doble del azúcar blanco. Es por esta razón que, para su empleo, solo se requiere usar una pequeña cantidad para conseguir este mismo efecto.

Estevia

Es un edulcorante natural que se obtiene de la planta denominada Stevia rebaudiana. Esta sustancia no aporta calorías, como en los ejemplos indicados anteriormente. Podemos decir que, tiene una gran ventaja en lo que respecta a la hora de controlar las calorías.

Eritritol

Es otra de las alternativas de edulcorantes naturales, es menos dulce que el azúcar y no aporta calorías. Posee una textura parecida a la del azúcar.

Fructosa

Se trata de una sustancia contenida en las verduras, frutas y miel. Es una alternativa que se puede usar como sustituto del azúcar. Este edulcorante natural no provoca grandes niveles de insulina. Como pasa con los demás edulcorantes se deben tener presente las precauciones correspondientes, en cuanto a cantidades y uso de esta sustancia.

¿Cuáles son los edulcorantes artificiales?

Estos edulcorantes artificiales son aquellas sustancias que se usan con más frecuencia en los alimentos industriales. Dentro de ellos podemos encontrar los siguientes:

Aspartamo

Es un edulcorante artificial que deriva del ácido aspártico y la fenilalanina. Tiene un poder edulcorante mayor que el azúcar. Esta alternativa no aporta calorías a los alimentos.

Sucralosa

Se trata de otro edulcorante artificial que no aporta calorías y es aplicado frecuentemente en los alimentos industriales.

Sacarina

Es una sustancia estable a altas temperaturas, y puede llegar a endulzar unas 300 veces más que el azúcar. Además, es soluble y no aporta calorías.

Acesulfamo potásico

Es un edulcorante artificial, que resulta ser muy soluble en el agua. Se obtiene a partir de la reacción del potasio y del ácido acetoacético. Tampoco aporta calorías.

Ciclamato

Se trata de otro edulcorante de este grupo que tiene un poder endulzante de 50 veces más que el del azúcar. Igualmente, como en el caso de las alternativas mencionadas anteriormente, este tipo de edulcorante no aporta calorías al organismo.

¿Qué edulcorante es más sano?

Los edulcorantes naturales y artificiales no suponen un peligro, sobre todo si se consumen bajo la dosis recomendada, y en caso de que no existan contraindicaciones de alguna índole. En el caso específico de los edulcorantes naturales, se estima que aquellos que mejores resultados pueden llegar a ofrecer son: xilitol y eritritol.

¿Se deben evitar los edulcorantes artificiales?

Los edulcorantes artificiales no se deben evitar, solo es cuestión de establecer las medidas correspondientes para implementar la cantidad adecuada en los productos que se requieran.

En cualquier caso, siempre es conveniente apoyarse con expertos en este ámbito para aprovechar al máximo las ventajas de cualquiera de estas dos sustancias o mezclas de edulcorantes. Solo de esta manera, a nivel industrial será posible cumplir con los objetivos establecidos.

¿Dónde puedo conseguir los mejores edulcorantes?

En DVA somos una compañía química global con más de 50 años de experiencia. Tenemos un sistema funcional completo o parcial denominado APPENMIX para el tratamiento de los alimentos y bebidas. Una fórmula especializada para el control de sinéresis, y demás procesos esenciales según el sector al cual vayan dirigidos. Nuestra experiencia nos permite identificar las técnicas y métodos adecuados para los alimentos y bebidas para su consumo.

Por tanto, si se requieren los mejores edulcorantes naturales y artificiales para las bebidas y los alimentos, podrán conseguirlos con nosotros. Pueden contactarnos al (55) 2122 0400 para solicitar información y una cotización según sus requerimientos o llenando con sus datos nuestro formulario.


Diferencias entre conservantes y los estabilizantes

Más que diferenciar a los conservantes para bebidas y estabilizantes, primero queremos englobarse en un único concepto de aditivos, para definirlos a cada uno como un compuesto adicional a la fórmula original que busca darle características que no las tendría de manera natural, en particular, nos referimos a alargar su tiempo de vida útil, conservar su estructura, entre otros tipos de funciones especiales las cuales les permiten comercializar con más facilidad un producto.

Si no se adicionan estos elementos de preservación de alimentos, los productos no van a durar el mismo tiempo frescos en la vitrina de su establecimiento o el de sus clientes, ocasionando que la cantidad de pérdidas sea mayor y los consumidores no puedan degustar la comida. De igual manera, se presentará un crecimiento microbiano que provocará que las características organolépticas del producto se deterioren, siendo menos atractivo y promoviendo enfermedades en los compradores.

Para entender la diferencia entre los conservantes y los estabilizantes naturales y artificiales, es necesario comprender las dos maneras principales en las que un producto se dañará, que explicaremos a continuación:

Microbiana

Un producto se considera estropeado cuando se presencia el crecimiento de microorganismos que estropean la generalidad del alimento; por ejemplo, en la repostería es común que aparezcan bacterias y moho en la superficie, alterando el color y dándole una capa gris que genera olores desagradables y ablanda su textura; otro caso es la leche que se tiende a «cortar», emanar aromas y alterar el sabor.

En estos casos es necesario que se implementen los conservantes para bebidas y alimentos, puesto que se busca alargar el tiempo de vida útil del producto inhibiendo la acción de los microorganismos encargados de la descomposición, erradicándolos o convertirlo en un proceso lento.

Este aditivo no tiene ningún efecto perjudicial, por lo que no cambiará ninguna característica del producto, en cambio, se encarga de que sus propiedades se mantengan frescas por mucho más tiempo. Tampoco altera el valor nutricional, por lo que al agregarlo los consumidores seguirán disfrutando de un alimento saludable que aporte en su dieta.

Son comunes en todo tipo de industrias, ya que con el paso del tiempo los alimentos presentarán capas de moho o diferentes microorganismos que afectan su composición y resultan perjudiciales al consumo humano. La elección de uno u otro aditivo dependerá del producto específico que se esté comercializando y de las preferencias de cada uno de los conservantes.

Por ejemplo, hay algunos que dejan sabores o retrogustos amargos en la comida si no se utilizan apropiadamente, lo cual no resulta idóneo en mercados como la repostería o la panadería porque no será agradable para los consumidores. Por ello debe tener la asesoría adecuada, de forma que escoja el indicado en función de la especialidad.

Aunque, a nivel industrial se generan varias mezclas de aditivos que tienen como función proteger todas las áreas de daño posibles por la acción de los microorganismos; alargando lo máximo posible el tiempo de vida útil.

Propiedades organolépticas

En este caso se presenta un daño en alguna de las propiedades organolépticas del producto que hace que ya no sea atractivo para los consumidores; el ejemplo más claro son las manzanas, que pasado un tiempo se vuelven oscuras y se oxidan, afectando su apariencia visual y haciendo que el público no se sienta atraída a ella a pesar de que está en perfectas condiciones de consumo.

Otros ejemplos son la alteración de la textura (como el caso de las frituras que se vuelven más suaves y pegajosas), el olor, el sabor, entre otras de manera individual debido a diferentes procesos naturales del producto a pesar de que microbiológicamente se encuentre en perfectas condiciones. A diferencia de la anterior esta no afecta la salud de los individuos, pero es importante controlarla con el fin de que los alimentos sean agradables para los consumidores y sean comercializables.

En este caso, será necesario el uso de estabilizantes, los cuales están enfocados en mantener las propiedades organolépticas del producto, bien sea su sabor, olor, color, textura, elasticidad, entre otras, sin intervenir en la presencia microbiana; únicamente se encargará de estabilizarlo por más tiempo con el fin de que siga siendo agradable para los consumidores.

Un ejemplo muy frecuente de los estabilizantes es en la producción de helados, en donde se busca que se mantenga su forma y no se generen cristales que afectan la apariencia, textura y sabor del alimento; aquí será necesario implementarlos en la mezcla con el fin de mantener las propiedades organolépticas por mucho más tiempo.

Estas son las principales diferencias de los conservantes para bebidasy alimentos con los estabilizantes; recuerde que no se trata de productos que cumplen la misma función, sino que ambos deben combinarse dentro de la preparación. Para conocer más información, llámenos a los números que encuentra en nuestro sitio web o escríbanos al formulario.


Control de sinéresis

La sinéresis: un problema típico de las pymes al elaborar yogurt

En la producción de yogures es importante aplicar medidas que garanticen la inocuidad de los productos y su apariencia, debido a problemas potenciales que comprometen su calidad. Uno de ellos es la sinéresis. Comprenderla es importante para prevenirla, al igual que usar sistemas de control de sinéresis, como los que ofrecemos en APPENMIX.

¿Qué es la sinéresis en los yogures?

Hay muchos productores de yogurt, especialmente dueños de pequeñas y medianas empresas, que preguntan acerca del siguiente problema: al elaborar leche fermentada o yogurt y tras pasar algunas horas, encuentran, por una parte, el producto cuajado y con una textura llena de roturas y, por el otro, un líquido blancuzco desagradable. A este problema se le conoce como sinéresis.

La sinéresis se refiere a la separación del componente sólido del componente líquido de la leche. Es uno de los problemas más comunes al producir yogures, especialmente en pequeñas y medianas empresas y ocurre por no conocer bien el proceso, a diferencia de las grandes industrias, que tienen un control estricto de este y otros factores que afectan la calidad del producto. Ocurre igual al usar yogurteras eléctricas.

Hay negocios artesanales que conocen las causas del problema y aplican los siguientes remedios:

  • En caso de bajo contenido proteico, se agrega más proteína basada en leche en polvo.
  • Ocurre por alta temperatura y la solución es no usar yogurteras eléctricas.
  • Usar leche de calidad es una solución típica.
  • Ocurre por movimientos o agitación en el proceso de fermentación, por lo que su control es importante.
  • Si hay bajo contenido en grasa, se reemplazan las UHT o leches desnatadas.

Otras causas que son más difíciles de solucionar son la contaminación por enzimas, bacterias, moho y hongos y el tiempo excesivo de fermentación. En tales casos, vale la pena aprender de las grandes empresas, que no suelen presentar estos problemas, debido a la adición de sistemas de control de sinéresis.

La sinéresis en la producción artesanal de yogures

Los productores artesanales suelen usar las yogurteras eléctricas, lo que no es conveniente, debido a que siempre causan sinéresis. La razón: la temperatura de fermentación, que no es homogénea, presenta irregularidades y no hay termostatos que la controlen.

El dispositivo fermenta la leche a temperatura ambiental, por lo que hay poca actividad bacteriana. Conforme pasan las horas, aproximadamente cuatro, aumenta la temperatura y el metabolismo de las bacterias para formar el yogurt. Al no contar con termostato regulador, la yogurtera no deja de calentar ni mantiene una temperatura constante óptima, que es de 42 °C.

Dos horas después, surgen pequeñas roturas en el yogurt con líquido, específicamente en ciertos puntos de los envases. Aquí es donde comienza la sinéresis. El producto requiere fermentación de al menos dos horas más, ya que no está cuajado adecuadamente. En este punto, se forman bolsas desagradables de suero, especialmente en la parte baja del alimento.

Lo anterior pasa después de siete horas al llegar a los 43 °C en la superficie del producto, mientras que en la parte baja alcanza hasta 50 °C, lo que no es adecuado para un buen proceso de fermentación de yogures. En este caso, son útiles varias soluciones caseras, pero, para altas producciones, es preferible usar un sistema de control de sinéresis.

En el caso de las incubadoras, no ocurre la sinéresis por problemas de temperatura, ya que este valor es medido directamente y es mantenido por las incubadoras de forma uniforme en el proceso de fermentación. Un cuajado adecuado en este dispositivo requiere una temperatura de 45 °C para que llegue a los 42 °C lentamente, que es la mejor temperatura para la fermentación. No obstante, la sinéresis aún es una posibilidad por las siguientes causas:

Movimientos o agitaciones

Sin importar el método que se use, ocurrirá la sinéresis si hay agitaciones que agrietan el coágulo. En este caso, el suero se desprenderá y la sinéresis será imposible de solucionar. El control de movimiento de los contenedores y envases es la medida preventiva recomendada durante la fermentación, pero es muy complicado si no se usan aditivos, como los que en APPENMIX ponemos a su alcance, junto con estabilizantes naturales.

Ingredientes de baja calidad

Tanto las leches como las frutas deben ser de excelente calidad. Es necesario que sean sometidos a pasteurización para evitar cruce de bacterias, hongos o moho durante la fermentación. Si se añaden otros alimentos, como cereales, interferirá con la fermentación de la leche, por lo que es importante hacer lo mismo que las industrias: producir el yogurt de forma separada.

Las medidas aplicadas artesanalmente son muy complicadas e interfieren con el crecimiento de los pequeños productores de yogurt. Por tal motivo, es importante aplicar las soluciones industriales, como aplicar controladores de sinéresis, que no sólo facilitarán el proceso de producción, sino el almacenamiento en frío del producto. En APPENMIX les apoyaremos con un sistema total o parcial diseñado específicamente para las empresas lácteas.

Junto a los controladores de sinéresis, podemos añadir otros aditivos para lograr un sistema personalizado, como mezclas de edulcorantes, sistemas de conservadores, sistemas y cremas texturizantes y estabilizantes. De esta manera, optimizarán notablemente sus producciones de yogurt. Pidan una cotización o más información al (55) 2122 0400 para nuestras oficinas en CDMX o llenen el formulario disponible en nuestro sitio web.


Sistema conservador para lácteos

Aspectos microbiológicos en la vida útil del yogurt

La producción de lácteos requiere microorganismos para la fermentación y procesos de inocuidad como la pasteurización, de modo que el producto sea apto para la salud humana y tenga una larga vida útil. En el caso de los yogures, hay algunos aspectos microbiológicos a considerar para garantizar la seguridad alimentaria y productos que ayudarán en el proceso, como el sistema conservador para lácteos.

Riesgos microbiológicos

Generalmente, los aspectos microbiológicos determinan la decisión de colocar una fecha de caducidad en los alimentos, debido a que son los que implican riesgos para la salud humana. En el caso de los yogures, se usa leche pasteurizada para producirlos y los riesgos microbiológicos latentes son los siguientes:

  • Formas esporuladas que resistieron a los procesos térmicos, como las bacterias Clostridium y Bacilus.
  • Bacterias patógenas, mohos y levaduras. Ocurren por contaminación accidental tras someter la leche al proceso térmico. Las bacterias patógenas que aparecen son Staphyllococcus aureus, Escherichia coli, entre otras y se previenen fácilmente con prácticas higiénicas en personal, instalaciones, maquinaria y envases. En el caso de la contaminación por mohos y levaduras, es más difícil de controlar, debido a su propagación por esporas en el ambiente.

Si bien es importante aplicar medidas higiénicas a lo largo de la producción del yogurt, son especialmente relevantes desde la pasteurización hasta la introducción del alimento en envases y su cierre. Afortunadamente, hay métodos de autocontrol para determinar si ha ocurrido una contaminación por ambos riesgos y productos para inhibir su proliferación, como el sistema conservador para lácteos.

Etapas del crecimiento de las BAL

Supongamos que hay ambos riesgos microbiológicos en la leche a usar para producir yogurt. Si el proceso de producción continua, la leche previamente pasteurizada se enfría a unos 43 °C, se inoculan las bacterias ácido lácticas (BAL) y se coloca en los envases donde se formará el yogurt. Ocurrirán las siguientes fases del crecimiento de las BAL:

Adaptación

Implica la adaptación de las bacterias al medio. Aquí no son maduras y no se reproducen. Esta etapa es muy corta, debido a que se usan cultivos seleccionados que se desarrollan fácilmente y hay excelentes condiciones para su crecimiento. Si hay otras bacterias presentes, las BAL no se reproducirá, ya que igual se adaptarán al medio y competirán con las bacterias ácido lácticas. Si están en cantidades mayores, impedirán el crecimiento de las BAL.

Crecimiento exponencial

Ocurre a 43 °C y en las primeras horas de incubación. Las BAL empiezan a reproducirse, lo que aumenta exponencialmente su cantidad. Tanto la disminución del pH causado por la fermentación del ácido láctico y la competencia entre baterías inhibirá el desarrollo de microorganismos contaminantes presentes, como el E. coli, que sobrevive menos de un día.

Etapa estacionaria

Al formarse el yogurt, la temperatura baja hasta 5 °C aproximadamente. A esta temperatura que se mantiene durante el almacenamiento, hay baja actividad bacteriana. Su cantidad es estable, debido a que reduce la reproducción, aunque aún realizan otras funciones metabólicas. Las bajas temperaturas, competencia microbiana y bajo pH evitan que se formen otras bacterias presentes, aunque no evitan el crecimiento de mohos y levaduras presentes que se desarrollarán paulatinamente.

Muerte de las BAL

Tras una semana de almacenamiento, reduce el número de BAL, debido a que las condiciones ya no son idóneas para su reproducción: hay menos lactosa para obtener energía, pues la transforman en ácido láctico. Este último se acumula, lo que reduce el pH, limita el crecimiento de las BAL y contribuye a la acumulación de otros residuos metabólicos.

Se estima que, tras un mes o mes y medio, disminuye a un ciclo logarítmico la viabilidad de las bacterias lácticas. Su número pasa de 1 × 109 a 1 × 108 colonias por gramo, algo crítico si consideran que se requieren 1 × 107 colonias por gramo para la producción del yogurt.

Si permanece la cadena de frío, la presencia de moho y levaduras es el principal riesgo. En caso de interrumpirse, el pH se mantendría bajo y no se desarrollarían formas esporuladas de bacterias que son peligrosas para la salud humana, aunque si crecieran las levaduras y moho, lo que acelera a temperaturas ambientales. Aquí resulta crucial la aplicación de medidas, como los sistemas conservadores que ofrecemos en APPENMIX junto a otros productos, como los estabilizantes naturales.

Problemas por moho y levaduras

Si no se evita o controla la presencia de moho y levaduras con un sistema conservador para lácteos y otras medidas, ocurrirán los siguientes problemas:

  • Alteración de las características organolépticas del producto, lo que causará olores, sabores y apariencia desagradables.
  • Generación de gas, que infla el envase y desprende la tapa.
  • Si bien no todos los hongos son patógenos, hay algunos que causan alergias y enfermedades crónicas y agudas. Su nivel de riesgo radica en la producción de toxinas, que en algunos casos, son cancerígenas.

Es indispensable evitar la contaminación por mohos y levaduras en toda la fase de producción del yogurt, lo que sería difícil sin aditivos, como los que ofrecemos en APPENMIX. Brindamos sistemas conservadores para yogures y sistemas de control de sinéresis para el mismo producto. Soliciten más información al (55) 2122 0400 o completen nuestro formulario.


Estabilizantes naturales

La pectina: un excelente estabilizante natural para alimentos

Los estabilizantes son uno de los aditivos más utilizados en los alimentos, ya que conservan su estructura. Tienen una amplia variedad de aplicaciones, por ejemplo, evitar la separación de emulsiones de agua y aceite en muchos productos, como aderezos para ensaladas y evitar el asentamiento de ingredientes en mermeladas y otros alimentos. Si bien se usan los estabilizantes artificiales, como la carboximetilcelulosa de sodio (E-466), la industria alimentaria prefiere los estabilizantes naturales, especialmente la pectina, cuyas características y aplicaciones mencionaremos.

Características y estructura de la pectina

Junto al agar-agar (E-406), goma guar (E-412) y ácido algínico (E.400), la pectina (E-440a) es uno de los estabilizantes para bebidas y alimentos más usados. Se trata de un polisacárido complejo usado como espesante no solo en la industria alimentaria, sino en la cosmética y la farmacéutica. Se encuentra en las paredes celulares de los vegetales y es el principal elemento de la pared celular primaria de las plantas superiores.

En su estado natural, su función es asegurar que los tejidos vegetales estén íntegros y, en el caso de frutos no maduros, brindan rigidez a la pared celular al enlazarse con microfibras de celulosa de la pared celular. Al combinarse el ácido pectínico con un ácido o un azúcar, se forma un gel y se secciona en dos variantes: pectina de bajo metoxilo (al metoxilarse una cantidad de residuos menor que el 50%) y de alto metoxilo (al metoxilarse más del 50% de los residuos).

En el caso de la industria alimentaria, la pectina se define como un polímero que posee unidades de ácido galacturónico en al menos un 65%. Según la IPPA (International Pectin Producers Association), que promueve los altos estándares en la industria de este aditivo, los grupos ácidos son:

  • Libres.
  • Compuestos, como potasio, sodio, ester metil o sales de amonio.
  • Disponibles en grupos amida.

Aplicaciones de la pectina

La pectina es uno de los estabilizantes naturales más conocidos, debido a su gran versatilidad. Funciona no para estabilizar, sino para espesar y gelificar, lo que la vuelve un aditivo indispensable en la producción de muchos alimentos. De manera tradicional, se usa principalmente en las producciones domésticas e industriales de jaleas y mermeladas de frutas y de alimentos con o sin azúcar.

El aditivo brinda la textura requerida en muchos alimentos y, al igual que un sistema de control de sinéresis, evita que se genere agua o jugos en la superficie de los alimentos. Otra función es distribuir de forma uniforme la fruta en los productos. Si bien se comercializa principalmente para aplicaciones industriales, hay países donde se ofrece ampliamente como espesante para los consumidores, especialmente en Europa.

Sus aplicaciones son amplias, pero las más relevantes según la IPPA son:

  • Producción de mermeladas, jaleas y postres basados en frutas.
  • Productos de panificadoras, coberturas y rellenos para elaborarse con frutas.
  • Bebidas con altas dosis de proteínas y leches acidificadas en aplicaciones diarias.
  • Espesador de yogures.
  • Jaleas neutras o de frutas para confiterías.
  • Productos con fines saludables y nutricionales.
  • Bebidas.
  • Aplicaciones médicas y farmacéuticas.

En el caso de la industria alimentaria, la pectina se usa principalmente en tres sectores:

Productos lácteos

En las empresas lácteas se usan dos variantes: pectina HM y LM. En la primera, menos del 50% de las unidades de ácido carboxílico son de éster metílico y, en la segunda, más del 50% de las unidades de ácido carboxílico son de éster metílico. La pectina HM se utiliza para estabilizar las bebidas lácteas ácidas y la pectina LM se usa para yogures y preparados de frutas para yogures y cremas de postres.

Aplicaciones de frutas

En el caso de la pectina HM, se usa para elaborar bebidas de frutas y mermeladas tradicionales. Por otra parte, la pectina HM es usada para preparados de frutas para yogures y de relleno para pasteles y panes y en mermeladas con bajo contenido calórico.

Productos de confitería

La pectina HM se usa para productos gelificados y pasta de fruta, ambos combinados con gelatina.

Requisitos del mercado de la pectina

La gran variedad de aplicaciones de este estabilizante explica la necesidad de la industria de varios tipos de pectina para diferentes aplicaciones. Según la IPPS, se clasifican de la siguiente manera según su uso:

Pectina de acción rápida

Usualmente, se usa para elaborar confituras y mermeladas.

Pectina de acción lenta

Se utiliza en ciertas mermeladas y jaleas y para alimentos en conservas, especialmente aquellos producidos en cocción a bajas temperaturas. Otra aplicación usual es en alimentos con alto contenido de azúcar, por ejemplo, galletas, golosinas y panes.

Pectina estabilizante

Se usa en alimentos proteicos ácidos, por ejemplo, bebidas de soya, yogures y sueros.

Pectina de bajo contenido en éster metílico

Se usa en muchos productos con bajo contenido de azúcar, por ejemplo, postres, conservas, cubiertas y frutas preparadas para yogures. Igualmente se usa para elaborar comestibles salados, como aderezos y salsas y en productos con baja acidez y mucha azúcar, por ejemplo, productos de confitería y frutas ácidas (como plátanos e higos).

Si desean este u otros estabilizantes naturales, contacten a los expertos de APPENMIX al (81) 8386 6575 para nuestra sucursal en Monterrey o completen nuestro formulario.


Estabilizantes naturales

2 aditivos cruciales en la producción de helados

En las épocas de calor, pocas cosas refrescan nuestro cuerpo como los helados. Son un excelente alimento para chicos y grandes, pero pocos consumidores conocen lo que hay detrás de su delicioso sabor y excelente forma y consistencia. La razón de sus excelentes características se debe en gran medida a los aditivos usados en su preparación. Hay dos de ellos que destacan: los estabilizantes naturales y emulsionantes.

Los aditivos y los helados

Como su nombre indica, los aditivos son sustancias o compuestos que se añaden durante la elaboración de alimentos y bebidas con la finalidad de mejorar sus propiedades organolépticas, es decir, su apariencia, aroma, sabor, entre otras. Otra aplicación es para prolongar su vida útil e incrementar el tiempo de consumo posible, de modo que se eviten las mermas para las empresas alimentarias por pérdida de productos o malas experiencias de los consumidores.

Son ingredientes clave en la industria alimentaria y se añaden a bebidas y alimentos en cantidades pequeñas, sin añadir valor nutritivo o ser un alimento por sí mismas. Se obtienen de distintas fuentes, ya sea sintéticas o de plantas y se clasifican en distintos grupos según su uso.

Dos de esos grupos son los aditivos emulgentes o emulsionantes y los aditivos estabilizantes naturales o espesantes, que se usan en la producción de helados. A continuación, trataremos las características de cada uno y las características que añaden a los productos de heladería.

Aditivos emulgentes

Se trata de sustancias que permiten mezclar dos o más sustancias que, comúnmente, son difíciles de mezclar. De esta forma, se logra un producto llamado «emulsión». Un ejemplo de sustancias difíciles de mezclar son el agua y el aceite. Al añadir el emulsionante, se dispersan las moléculas de grasa en soluciones acuosas, lo que es importante en varios procesos, por ejemplo, en la fabricación de pan.

Ahora bien, el aditivo emulgente más usado es la leticina de soja. Es uno de los ingredientes secretos en la producción de helados y el responsable de la textura perfecta de muchos productos de marcas reconocidas en nuestro país. Se usa como un sustituto de la lecitina de la yema del huevo, debido a que ofrece mejores resultados.

Los expertos recomiendan usar la lecticina de soja en polvo, aunque puede usarse la versión granulada, que es común en la fabricación de productos dietéticos. Al añadir este aditivo durante la fabricación de helados, mantiene niveles de materia grasa por debajo a los que los niveles en recetas convencionales de helados. Ese nivel oscila entre 8 y 10% y permite emulsionar las grasas de los ingredientes lácteos en un lecho acuoso.

Aditivos estabilizantes

Los estabilizantes para bebidas son los más conocidos en la industria alimentaria, pero pueden usarse en la mezcla de helados para aumentar su viscosidad, evitar que las grasas se separen y hacer más lento el crecimiento de cristales de lactosa y huelo durante la etapa de almacenamiento, especialmente si el producto estará constantemente sujeto a las variaciones de la temperatura.

Los estabilizantes naturales se usan para elaborar sorbetes, que poseen una textura semilíquida, aunque no tan cremosa como el helado. Este producto no contiene grasas, por lo que es un emulgente inútil. Ante esta carencia que no proporciona textura o solidez a la mezcla, las empresas heladeras añaden aditivos que actúen como estabilizante y espesante y le confieran textura.

Las empresas usan los siguientes estabilizantes para los helados y sorbetes: pectina de manzana, harina de garrofin, goma guar y agar-agar. Si bien los aditivos no tienen el visto bueno de muchas personas, es importante aclarar que los estabilizantes se extraen de productos naturales, como la manzana, algas marinas y semillas de algarroba o de guar.

Muchas pymes heladeras utilizan gelatina en polvo como sustituto de los estabilizantes, aunque no es muy útil. Requieren una alta inversión, especialmente si se producen helados masivamente, pero son indispensables para los sorbetes y otros productos de heladería para lograr mezclas viscosas, prolongar la vida útil de los helados y atrapar y mantener su líquido.

Recomendaciones de dosificación

Si usarán tanto emulgentes como estabilizantes, consideren que se añaden en cantidades pequeñas, de cuatro a cinco gramos por litro de producto o por 750 gramos de helado. Es importante ser precisos al medir los ingredientes, ya que los excesos o carencias resultan en helados muy líquidos y ligeros o demasiados gomosos.

Apliquen la siguiente regla general de dosificación:

Para los helados, añaden seis gramos de lecitina de soja más un gramo de goma de guar por cada kilo de producto.

Para los sorbetes, se recomiendan cuatro gramos de goma guar.

Si necesitan sistemas estabilizantes preformulados e ideales para la producción de helados y mezclas de edulcorantes, contacten a los expertos de APPENMIX de DVA al (33) 3125 5159 para nuestra sucursal en Guadalajara, (81) 8386 6575 para Monterrey o (55) 2122 0400 para la CDMX.


edulcorantes naturales y artificiales

Edulcorantes de alta intensidad para la industria alimentaria

La industria alimentaria requiere de muchos aditivos para conferir características particulares a los alimentos (como aroma, color y sabor) y asegurar su aceptabilidad por parte de los clientes. Entre los aditivos más utilizados, destacan los sustitutos del azúcar. Pueden ser edulcorantes naturales y artificiales y permiten cumplir con los estándares de la industria para ofrecer alimentos seguros y de calidad.

En las últimas décadas, los sustitutos del azúcar se han popularizado, ya que aumentó la cifra de personas a nivel global que desean eliminar los azúcares en sus hábitos alimenticios y reemplazarlos por productos que aporten pocas o nulas calorías y brindan excelente sabor. Las empresas alimentarias se han mostrado interesadas en satisfacer las necesidades y preferencias de esas personas (algo importante para el posicionamiento de las marcas en un mundo cambiante de consumo), por lo que usan los edulcorantes para disminuir las calorías y la carga glicémica de sus productos.

Hay una gran variedad de edulcorantes naturales y artificiales, pero solo algunos son usados ampliamente por la industria de alimentos. Estos se clasifican en dos grupos importantes: edulcorantes de alta intensidad y polioles.

¿Qué edulcorantes de alta intensidad son los más usados?

Se trata de aditivos que brindan un sabor muy dulce y no son digeridos por nuestros organismos, por tal motivo, aportan pocas calorías o ninguna. Actualmente, hay muchos estudios que revelan que estos sustitutos de azúcar no causan daños a la salud y se ha comprobado que la mayoría son apto para el consumo humano, incluyendo mujeres embarazadas o en etapa de lactancia y niños.

Son muy dulces, por tal motivo, se usan en cantidades pequeñas y requieren una buena dosificación para que el producto sea aceptable. Se usan en una amplia variedad de aplicaciones, como pastelería, helados, caramelos, panes, entre otros. Otra aplicación es en productos para personas que presentan diabetes o que desean bajar o controlar su peso. No provocan caries como el azúcar, por lo que se usan para endulzar enjuagues bucales y pastas de dientes.

Este grupo abarca varios edulcorantes naturales y artificiales, pero los más utilizados son:

Aspartame

Se trata de un edulcorante formado al combinar 2 aminoácidos (L- Fenilalanina y L- ácido aspártico ). Su poder edulcorante oscila entre 180 a 200 veces más que el azúcar. Se digiere y metaboliza de forma natural, no es cariogénico y es bajo en calorías. Posee buen desempeño al usarse en mezclas de edulcorantes de alta intensidad.

Es un aditivo seguro que no aumenta los niveles de glucosa en la sangre, por lo que se usa en productos para diabéticos, aunque deben tomarse precauciones, ya que no es apto para fenilcetonúricos por contener fenilalanina.

Sucralosa

Su poder edulcorante supera al azúcar hasta 600 veces más. Si bien se obtiene a partir del azúcar, intervienen varios químicos intermediarios durante su proceso de fabricación, por lo que puede considerarse un producto natural. Una de sus características más notable es su excelente estabilidad ante cambios de pH o temperatura y, al combinarse con otros aditivos, ofrece una excelente solubilidad. Su sabor es muy parecido al de la azúcar refinada. No necesita de avisos precautorios y se ha probado científicamente en varias aplicaciones por más de 20 años.

Sacarina

En su forma común, este edulcorante se encuentra como sal de sodio. Su poder endulzante es 400 veces mayor que el azúcar, no es cariogénico y es bajo en calorías. La sacarina se ha usado como un aditivo no calórico en bebidas y alimentos durante más de 100 años y aún es uno de los edulcorantes más estimados. Presenta excelente estabilidad ante variaciones de temperatura, está aprobada en más de 100 países y posee una larga vida útil en anaquel.

Acesulfame K

Se trata de un polvo cristalino, cuya capacidad endulzante es 200 veces mayor que el azúcar. Aporta muy pocas calorías, es uno de los edulcorantes más conocidos y presenta buena solubilidad en agua. Más de 100 países han aprobado su uso y muchos científicos afirman que es seguro y posee un perfil de dulzor limpio.

Estevia

Su nombre se debe a la planta Stevia Rebaudiana Bertoli, que es de donde se extrae, por lo que se considera como un edulcorante natural. Posee varios componentes causantes de su dulzor. Este último varía según la proporción y existencia de componentes, como glucósidos, esteviósidos y rebaudiósidos. El dulzor que ofrece es más dulce que el azúcar entre 300 y 500 veces. Mientras menos componentes posea el aditivo, mayor será su pureza y el componente más puro es el rebaudiósido.

No aporta calorías ni es cariogénico. Presenta buena estabilidad ante cambios en pH y temperatura y es muy higroscópica. Posee un resabio ligero y amargo y se usa principalmente en bebidas, confitería, lácteos, panes, entre otros.

Si desean una mezcla adecuada de edulcorantes u otros productos, como estabilizantes naturales, adquieran el sistema APPENMIX de DVA. Pidan una cotización al (81) 8386 6575 para nuestra sucursal en Monterrey, (33) 3125 5159 para Guadalajara o 55) 2122 0400 para la CDMX.