edulcorantes naturales y artificiales

Edulcorantes de alta intensidad para la industria alimentaria

La industria alimentaria requiere de muchos aditivos para conferir características particulares a los alimentos (como aroma, color y sabor) y asegurar su aceptabilidad por parte de los clientes. Entre los aditivos más utilizados, destacan los sustitutos del azúcar. Pueden ser edulcorantes naturales y artificiales y permiten cumplir con los estándares de la industria para ofrecer alimentos seguros y de calidad.

En las últimas décadas, los sustitutos del azúcar se han popularizado, ya que aumentó la cifra de personas a nivel global que desean eliminar los azúcares en sus hábitos alimenticios y reemplazarlos por productos que aporten pocas o nulas calorías y brindan excelente sabor. Las empresas alimentarias se han mostrado interesadas en satisfacer las necesidades y preferencias de esas personas (algo importante para el posicionamiento de las marcas en un mundo cambiante de consumo), por lo que usan los edulcorantes para disminuir las calorías y la carga glicémica de sus productos.

Hay una gran variedad de edulcorantes naturales y artificiales, pero solo algunos son usados ampliamente por la industria de alimentos. Estos se clasifican en dos grupos importantes: edulcorantes de alta intensidad y polioles.

¿Qué edulcorantes de alta intensidad son los más usados?

Se trata de aditivos que brindan un sabor muy dulce y no son digeridos por nuestros organismos, por tal motivo, aportan pocas calorías o ninguna. Actualmente, hay muchos estudios que revelan que estos sustitutos de azúcar no causan daños a la salud y se ha comprobado que la mayoría son apto para el consumo humano, incluyendo mujeres embarazadas o en etapa de lactancia y niños.

Son muy dulces, por tal motivo, se usan en cantidades pequeñas y requieren una buena dosificación para que el producto sea aceptable. Se usan en una amplia variedad de aplicaciones, como pastelería, helados, caramelos, panes, entre otros. Otra aplicación es en productos para personas que presentan diabetes o que desean bajar o controlar su peso. No provocan caries como el azúcar, por lo que se usan para endulzar enjuagues bucales y pastas de dientes.

Este grupo abarca varios edulcorantes naturales y artificiales, pero los más utilizados son:

Aspartame

Se trata de un edulcorante formado al combinar 2 aminoácidos (L- Fenilalanina y L- ácido aspártico ). Su poder edulcorante oscila entre 180 a 200 veces más que el azúcar. Se digiere y metaboliza de forma natural, no es cariogénico y es bajo en calorías. Posee buen desempeño al usarse en mezclas de edulcorantes de alta intensidad.

Es un aditivo seguro que no aumenta los niveles de glucosa en la sangre, por lo que se usa en productos para diabéticos, aunque deben tomarse precauciones, ya que no es apto para fenilcetonúricos por contener fenilalanina.

Sucralosa

Su poder edulcorante supera al azúcar hasta 600 veces más. Si bien se obtiene a partir del azúcar, intervienen varios químicos intermediarios durante su proceso de fabricación, por lo que puede considerarse un producto natural. Una de sus características más notable es su excelente estabilidad ante cambios de pH o temperatura y, al combinarse con otros aditivos, ofrece una excelente solubilidad. Su sabor es muy parecido al de la azúcar refinada. No necesita de avisos precautorios y se ha probado científicamente en varias aplicaciones por más de 20 años.

Sacarina

En su forma común, este edulcorante se encuentra como sal de sodio. Su poder endulzante es 400 veces mayor que el azúcar, no es cariogénico y es bajo en calorías. La sacarina se ha usado como un aditivo no calórico en bebidas y alimentos durante más de 100 años y aún es uno de los edulcorantes más estimados. Presenta excelente estabilidad ante variaciones de temperatura, está aprobada en más de 100 países y posee una larga vida útil en anaquel.

Acesulfame K

Se trata de un polvo cristalino, cuya capacidad endulzante es 200 veces mayor que el azúcar. Aporta muy pocas calorías, es uno de los edulcorantes más conocidos y presenta buena solubilidad en agua. Más de 100 países han aprobado su uso y muchos científicos afirman que es seguro y posee un perfil de dulzor limpio.

Estevia

Su nombre se debe a la planta Stevia Rebaudiana Bertoli, que es de donde se extrae, por lo que se considera como un edulcorante natural. Posee varios componentes causantes de su dulzor. Este último varía según la proporción y existencia de componentes, como glucósidos, esteviósidos y rebaudiósidos. El dulzor que ofrece es más dulce que el azúcar entre 300 y 500 veces. Mientras menos componentes posea el aditivo, mayor será su pureza y el componente más puro es el rebaudiósido.

No aporta calorías ni es cariogénico. Presenta buena estabilidad ante cambios en pH y temperatura y es muy higroscópica. Posee un resabio ligero y amargo y se usa principalmente en bebidas, confitería, lácteos, panes, entre otros.

Si desean una mezcla adecuada de edulcorantes u otros productos, como estabilizantes naturales, adquieran el sistema APPENMIX de DVA. Pidan una cotización al (81) 8386 6575 para nuestra sucursal en Monterrey, (33) 3125 5159 para Guadalajara o 55) 2122 0400 para la CDMX.


Sistema conservador para lácteos

¿La pasteurización es suficiente para la conservación de lácteos?

La destrucción de los microorganismos mediante calor es un proceso que se realiza en cualquier ámbito, desde el residencial hasta el industrial. En el último caso, es sumamente importante en varias industrias, como la lechera, ya que prolonga de forma considerable el tiempo de conservación de la leche. No obstante, no es una solución definitiva, también se necesita añadir un sistema conservador para lácteos, de modo que se mantenga íntegro el producto hasta su fecha de vencimiento.

La pasteurización es necesaria para la conservación de lácteos, pero no suficiente

La leche cruda es un medio ideal para la proliferación rápida de microorganismos, incluso si se obtiene de animales saludables y dentro de instalaciones higiénicas. A ello se suma que la leche recién ordeñada posee una alta cantidad de enzimas, especialmente lipasas y proteasas, que muestran una buena capacidad si la temperatura es de aproximadamente 30°C. Tales condiciones hacen que la leche cruda sea muy perecedera, por lo que las empresas productoras deben someterla a tratamientos térmicos.

Cualquier leche envasada disponible en tiendas y supermercados debe pasar por un proceso de homogeneización para asegurar la preservación de alimentos, donde se aplican temperaturas que oscilan entre los 62 y 65 °C y en lapsos de 10 a 20 segundos para, después, mantenerla a una temperatura máxima de 4 °C, de modo que pueda almacenarse hasta su tratamiento definitivo. Aquí entra el concepto de pasteurización, llamada así por el microbiólogo Louis Pasteur.

Ahora bien, la leche pasteurizada es aquel producto natural entero, desnatada o semidesnatada, a la que se aplica un proceso minucioso para garantizar la destrucción de los gérmenes peligrosos para la salud humana y casi todos aquellos microorganismos benignos, sin que resulte modificado su valor nutritivo ni sus características biológicas. Ese proceso es la pasteurización, que se realiza de tres formas:

  • A alta temperatura (aproximadamente 72 °C) y por intervalos de 15 segundos.
  • A temperaturas bajas y por períodos más amplias, por ejemplo, a 63 °C durante media hora.
  • Otras combinaciones de temperatura y tiempo con las que se consiguen efectos similares.

La pasteurización consiste en el proceso en el que la leche se somete a una buena relación de tiempo y temperatura para eliminar la mayoría de flora bacteriana. Una vez que se consiguen los tiempos y las temperaturas señaladas, se obtiene la leche que se vende como producto fresco del día y tienen que enfriarse bruscamente a 4 °C, como señala la Norma Oficial Mexicana NOM091-SSA-1994.

Muchos pensarán que la pasteurización es suficiente para eliminar las bacterias patógenas y no patógenas, no obstante, no es así, debido a que en la leche aún quedan microorganismos que, si bien no causan daños a la salud, alteran la composición del producto, lo que impacta en su calidad, en la decisión de compra de los consumidores y en la imagen de las empresas lecheras. Por tal motivo, es indispensable complementar el proceso de calentamiento con un sistema conservador para lácteos.

Los conservantes en la industria lechera

Cuando se habla de conservantes, se hace referencia a las sustancias químicas que, al añadirse a los productos de forma intencional, hacen que se retarda o previene el deterioro provocado por la acción de las bacterias. En este grupo quedan excluidos algunas sustancias usadas desde tiempos remotos para conservar los alimentos, por ejemplo, vinagres, azúcares, especias o sus aceites, debido a que su principal función es impartir sabor a los productos.

Ahora bien, la leche y los productos lácteos experimentan varias alteraciones en toda la cadena de producción y suministro, que pueden ser causadas por reacciones meramente químicas, enzimas o microorganismos. Entre los principales objetivos de usar conservadores en ellos es para inhibir la actividad de los microorganismos y su multiplicación. Esto es posible, debido a que dañan la membrana celular y obstaculizan tanto la actividad enzimática como los mecanismos genéticos.

Los avances tecnológicos han optimizado los procesos para aumentar la vida útil de la leche y productos lácteos en anaqueles mediante la combinación de los tratamientos térmicos, por ejemplo, la pasteurización y de aditivos. Entre los aditivos, los compuestos conservantes usados por las empresas lecheras son el agua oxigenada, formaldehído, ácido bórico, ácido paraoxibenzoico y ácido benzoico. De todos ellos, el último es el más usado por la industria y suele integrarse en un sistema conservador para lácteos.

Si desean adquirir conservantes para lácteos, soliciten la solución APPENMIX de DVA. Ofrece formulaciones personalizadas para cada sector, incluida la industria lechera. Para esta última, brinda sistemas parciales o totales de texturizantes y estabilizantes, mezclas de edulcorantes, cremas ácidas texturizantes o estabilizantes y conservadores.

Los fabricantes de APPENMIX nos involucramos con cada cliente para comprender sus necesidades y desarrollar sistemas funcionales para que entreguen productos finales mejorados en cuanto calidad, costes y funcionalidad. También brindamos ayuda técnica y capacitaciones en aplicaciones y soluciones basadas en las tendencias del mercado.

No solo proporcionamos conservadores para lácteos, también agentes de textura, antioxidantes, control de sinéresis, rendimiento, estabilizantes para bebidas, entre otros. Soliciten una cotización o más información al (55) 2122 0400 para nuestra oficina en CDMX o llenen nuestro formulario.


Estabilizantes naturales

La importancia de los estabilizantes en bebidas de soya

Entre las empresas de la industria de bebidas que empiezan a ganar notoriedad, destacan las productoras de bebidas de soja. Se trata de bebidas deliciosas que se han ganado la preferencia de chicos y grandes y empiezan a competir con los refrescos, en vez de considerarse como alternativas a la leche, debido a su excelente sabor, alto contenido nutrimental y cantidad mínima de proteínas. Destacan por su alta calidad, que es posible mediante aditivos, entre los que destacan los estabilizantes naturales y emulsionantes.

¿Por qué usar estabilizantes y emulsionantes en bebidas de soya?

Los emulsionantes y estabilizantes de bebidas junto con una buena homogeneización y tecnologías de punta para aumentar su vida útil (como la tecnología UHT) son elementos clave, especialmente en los productos de soja con sabor a chocolate.  Cada aditivo tiene una función específica:

  • Usar emulsionantes adecuados y de calidad garantiza una estabilidad óptima de emulsión, disminuyendo el creaming o separación de grasa a lo largo de la vida útil de las bebidas de soya.
  • Al tener las bebidas de soya una mayor cantidad de proteínas que la mayoría de las bebidas, suele ocurrir una sedimentación durante el almacenamiento, lo que afecta en las decisiones de compra. Mediante estabilizantes, se logra una mejor estabilidad de las proteínas para evitar el problema de la sedimentación.

Es importante adquirir mezclas de estabilizantes y emulsionantes completas para usarlas en las bebidas de soja. Una buena solución debe aportar, al menos, los siguientes beneficios:

  • Evitar que se emita polvo fino del producto mientras es manipulado.
  • Debe tener una composición completamente uniforme.
  • No debe requerirse el premezclado.
  • Debe ser un producto suelto y fluido.
  • Tiene que contar con dispersabilidad a bajas temperaturas.

Añadir estabilizantes naturales o artificiales mejora notoriamente las propiedad de estabilidad y viscosidad de las bebidas de soya, lo que permite crear la red necesaria para que las partículas estén en constante suspensión, además para que aumente la viscosidad y haya sensaciones más agradables en la boca de los consumidores.

Ahora bien, hay varios estabilizantes que pueden usarse en las bebidas de soya. Entre los más utilizados, destacan la pectina, carragenato (conocido también como carragenanos o carragenina) y celulosa MCC o microcristalina. El último aditivo se usa principalmente en las bebidas a las que añade cacao en polvo para que adquiera sabor a chocolate.

No solo es importante utilizar el estabilizante adecuado, también aplicar la dosis correcta, ya que determina el éxito de la producción y garantiza su calidad. Si se usan dosis más bajas de las requeridas o se utilizan mezclas incorrectas de estabilizantes y emulsionantes, ocurrirá el problema de la sedimentación. En cambio, si se usan dosis mayores a las indicadas, ocurrirá la gelificación o separación, es decir, la sustancia líquida se convertirá en gelatinosa.

Algunos desafíos en bebidas de soya con sabor a chocolate

La producción de una bebida de soya con cacao es más complicada que la creación de leches estables de chocolate, lo que se debe a su contenido de fibra, que es más alto. Por ejemplo, usar carragenato estándar no es suficiente para que las partículas de cacao se mantengan suspendidas.

La temperatura de envasado es otro punto importante en la estabilidad de los productos finales. Afortunadamente, hay varias formulaciones de estabilizantes y emulsionantes en el mercado, que son aptas para temperaturas de envasado que sean mayores o menores que los 30 °C, de modo que se garantice la estabilidad de las bebidas de soya. También hay soluciones para que las bebidas sean refrescantes a las que pueden añadirse jugos o zumos concentrados para que tengan sabor a mango, manzana, naranja, entre otros, según los sabores o preferencias en los mercados locales.

Al buscar una solución de estabilizantes naturales para bebidas de soya, asegúrense de que cuenten con las siguientes características:

  • Óptima capacidad para interactuar con las proteínas de soja y hacer que la membrana del glóbulo de grasa tenga mayor resistencia a la coalescencia.
  • Facilidad para formar una emulsión estable.
  • Capacidad de mantener una buena cremosidad.
  • Aportar sensaciones agradables en la boca.
  • Optimización de la textura de la bebida recombinada de soya y otros productos similares.

Si desean el respaldo de una empresa con amplia experiencia en la fabricación y venta de estabilizantes y sistemas para la industria de bebidas, contacten a los expertos de DVA, que ofrecen el sistema APPENMIX. Contamos con equipo y tecnología adecuada para crear mezclas adecuadas para la industria, considerando varios aspectos, como los ingredientes del producto, la calidad, las condiciones de procesamiento y preferencias sensoriales.

Nuestra experiencia en aplicaciones alimentarias nos permite operar con productos basados en soya y ofrecer una solución total o parcial. Nuestras mezclas mejoran la estabilidad de cualquier bebida y evitan el precipitado, además de la separación de frases. Proporcionan cuerpo y mouthfeel a los productos e integran estabilizantes para bebidas pasteurizadas, edulcorantes y sistemas conservadores.

Contamos con soluciones de preservación de alimentos, control de sinéresis, antioxidantes, rendimiento, agentes de textura, entre otros. Soliciten una cotización a través del teléfono (81) 8386 6575 para nuestra sucursal en Monterrey o llenen nuestro formulario.


Control de sinéresis

¿Por qué ocurre la liberación de agua de los productos cárnicos?

La industria alimentaria debe cumplir con varios estándares de calidad e inocuidad para garantizar una óptima recepción de sus productos. Cada empresa que la conforma debe cubrir requisitos específicos según el tipo de alimentos que produzcan. En el caso de las empresas fabricantes de productos cárnicos, deben garantizar que sus alimentos sean de buen aspecto, lo que es posible con ciertos sistemas, como el control de sinéresis, que inhibe la liberación de líquido para que sean aceptados por los consumidores.

¿Qué es la sinéresis y por qué ocurre?

Actualmente, los consumidores realizan compras más informadas, lo que ha llevado a estigmatizar ciertos productos, especialmente los alimentos cárnicos, como salchichas, chorizos, jamones, salchichones, entre otros. Se trata de alternativas rápidas y nutritivas si se consumen con moderación, aunque no solo sus componentes han creado cierto recelo entre la población, también su aspecto.

Algunos fabricantes de productos cárnicos utilizan retenedores de agua o hidrocoloides de baja funcionalidad, por tal motivo, no se garantiza una buena preservación de alimentos y estos resultan afectados en su apariencia, lo que hace que muchos consumidores los eviten.

Para observar cómo las personas son más conscientes de lo que comen, basta ir a la sección de alimentos del supermercado. Encontrarán, sin duda, a muchas personas que revisan tablas nutricionales, ingredientes y analizan la apariencia de los productos. En el caso del jamón o salchichas, buscan que luzca delicioso y, por supuesto, que no haya líquido en ella, es decir, que no presente sinéresis.

Ahora bien, ¿en qué consiste la sinéresis en productos cárnicos?, ¿por qué se forma? Se trata de la migración de agua que viene del interior de las carnes y puede ser parte de sus ingredientes o estar añadida. Casi todas las personas relacionan la sinéresis con problemas de calidad. Por ejemplo, suponen que el producto venció antes de lo indicado en la fecha, lo que hace que muchos consumidores no lo compren.

La sinéresis puede ocurrir antes de la fecha de vencimiento, es decir, el alimento puede ser consumible, aunque es importante que no esté presente, ya que el agua liberada se convierte en un medio de cultivo ideal para ciertos microorganismos perjudiciales, lo que puede repercutir en la salud de los consumidores.

Es importante evitar la proliferación de las bacterias no solo por motivos de salud, también porque causan el deterioro de los productos cárnicos, por ejemplo, provocan decoloración, modificaciones en las texturas, pérdidas de vacío, entre otros. Utilizar un sistema de control de sinéresis es la mejor forma de lograr la retención de agua. No solo debe retener cantidades abundantes de líquido, también debe hacerlo por el mayor tiempo posible.

¿Cómo evitar la sinéresis en productos cárnicos?

Algunas empresas utilizan almidón que retiene su peso en agua tres veces o más para controlar la sinéresis. Tiene cierta efectividad, aunque, en realidad, se necesitarán algunos días para que los consumidores encuentren líquido fuera de las unidades en sus enfriadores, refrigeradores o anaqueles. Por tal motivo, recomendamos ampliamente utilizar una solución de control adecuada para proporcionar estabilidad y retención. Los sistemas APPENMIX son excelente opción y aportan mucho a la industria cárnica para optimizar la experiencia de sus consumidores mediante productos de excelente apariencia y calidad.

Usar sustituciones totales o parciales de almidones, como la papa, no es la mejor opción, especialmente para las pymes que desean expandirse y posicionarse rápidamente. Si bien funcionan bien al inicio, son muy inestables, por lo que gastarán por una solución que no dará buenos resultados en la fase de compra.

Adquirir soluciones de calidad para lograr un óptimo control de sinéresis mejora considerablemente la retención del líquido al grado de aumentar la estabilidad de los productos cárnicos, además les proveen mayor capacidad para soportar las variaciones en la temperatura en entornos donde pueda haber problemas con el flujo eléctrico o en condiciones de transporte que no son favorables para los alimentos.

El sistema APPENMIX para productos cárnicos se ha convertido en uno de los ingredientes clave para la industria, ya que, además de ser altamente efectiva, no se necesitan inversiones muy altas en la fórmula o cambios en la matriz de coste de estas. Permite eliminar definitivamente la sinéresis para que los consumidores reciban alimentos de la mejor calidad y estabilidad en el tiempo.

Ofrecemos para la industria de la carne una línea integral de sistemas de cobertura, que ofrecen varios beneficios. Además de limitar la migración de humedad, permiten limitar la transferencia de aceite y proporcionar estabilidad al ciclo de congelación y descongelación. Un sistema completo puede consistir en todos o algunos de estos beneficios.

Somos aliados de muchas empresas alimentarias y no solo nos especializamos en soluciones para la sinéresis, también en diseñar sistemas funcionales de agentes de conservación, textura, estabilizadores, antioxidantes, edulcorantes, entre otros. Nuestras soluciones son personalizadas y acordes a los requisitos específicos de cada sector de la industria alimentaria.

Si desean más información acerca de nuestros sistemas de cobertura de la industria cárnica, marquen al (55) 2122 0400 para nuestra oficina en CDMX.