Aditivos utilizados por las empresas panificadoras

El pan es uno de los alimentos básicos para los mexicanos. Brinda notables beneficios para la salud, por ejemplo, aporta mucha energía, debido a su alta cantidad de carbohidratos y es rico en muchos minerales y vitaminas, como B6, B12, magnesio, hierro, potasio, entre otros que reducen los niveles de glucosa en la sangre. En el caso de las empresas dedicadas a su producción y embalaje, es indispensable utilizar aditivos, por ejemplo, agentes de preservación de alimentos. Hay otros que trataremos en esta nueva publicación.

Los aditivos en la producción de panes

La utilización de aditivos para la producción del pan es un fenómeno de la modernidad, siendo más precisos, del siglo XIX. El transporte de este alimento fue indispensable en las guerras realizadas por Napoleón y los mismos productores de pan buscaban métodos para sus productos durarán mucho tiempo y pudiesen alimentar a los participantes durante los conflictos bélicos. Esto fue lo que llevó al origen de los aditivos, que actualmente, se encuentran en una gran variedad.

Un aditivo consiste en un ingrediente usado en los alimentos para mejorar ciertas características y garantizar la calidad de los productos, aunque es importante usarlos con prudencia, ya que los excesos causan problemas para la salud. Al pasar el tiempo, fueron sofisticándose y diversificándose al grado de usarse no solo para la preservación de alimentos, sino para proporcionar sabor, minimizar la utilización de ciertos ingredientes, mejorar sus cualidades, entre otros.

Para las empresas panificadoras, los aditivos pueden usarse para disminuir los tiempos de fermentación, amasado, reposo, mejorar el rendimiento del producto, reemplazar grasas y huevos, entre otros. Su seguridad alimentaria está garantizada, ya que son incluidos y aprobados en la NOM-147-SSA1-1996 NORMA OFICIAL MEXICANA, BIENES Y SERVICIOS. CEREALES Y SUS PRODUCTOS. HARINAS DE. CEREALES, SÉMOLAS O SEMOLINAS. A continuación, enlistamos algunos de los aditivos más usados por las empresas panificadoras y pequeños productores.

Grasas

Al utilizarse en cantidades pequeñas, hacen que la masa sea menos resistente, lo que vuelve más sencillo su amasado. A ello se añade que humidifican la masa y le proporcionan sabor y suavidad. Entre las grasas más usadas para producir pan, destacan la manteca vegetal o animal, mantequilla, margarina y aceites vegetales. Incluso es posible adquirir sustitutos de grasas que actúan igual como emulsionantes.

Aditivos gasificantes o leudantes

Estos agentes se diseñan para hacer que la masa sea más voluminosa, consistente y elástica. Hay dos tipos: biológicos y químicos y su diferencia estriba en que los primeros necesitan un periodo de reposo, lo que no ocurre con los últimos. Entre los aditivos químicos laudantes destacan el crémor tártaro, polvo para hornear y bicarbonato de sodio. En el caso de los leudantes biológicos, se utiliza ampliamente una levadura disponible, ya sea fresca o seca: la Saccharomyces cerevisiae.

Conservantes

El principal peligro biológico para los panes son los mohos. Afortunadamente, existen conservantes que aumentan su vida útil en los anaqueles hasta su adquisición. El ácido benzoico o benzoato es uno de los conservantes para bebidas más utilizados y ha demostrado ser efectivo para productos panificados. Otros aditivos utilizados son el propionato de calcio y el ácido ascórbico.

Estos se usaban ampliamente para la preservación de alimentos, pero, en nuestro país, es cada vez más notable la tendencia a usar un conservante más amigable para los panes y productos horneados y que ha sido probado por la misma COFEPRIS: la natamicina.

Sustitutos del huevo

El huevo es un ingrediente típico en la producción artesanal de pan; sin embargo, en las producciones industriales se busca minimizar su utilización por razones de rendimiento y costes. Para ello, se utilizan sustitutos de huevo, como el CITRI-FI-200FG, que consiste en una fibra cítrica con goma guar y que, en producciones de panes, reemplaza hasta un 30% de los huevos, sin afectar su frescura, sabor y calidad.

Acentuadores de sabor

No solo brindan más sabor al pan, sino que facilitan su conservación y mejoran la elasticidad de la masa. Entre los aditivos más usados, destacan el glutamato monosódico, cloruro de sodio, cloruro de potasio y el azúcar.

Emulsificantes, gelificantes y estabilizantes

Al usarse, se prolongan tanto la textura como humedad del producto, lo que aumenta su vida útil. Entre los aditivos de estas categorías más utilizados, están la goma guar, goma arábiga, grenetina, fosfato de sodio, pectina, xantana, entre otros.

Agentes antioxidantes

Su función es aumentar el volumen del producto y su capacidad de retener líquidos y gases. Igualmente, disminuyen los periodos de fermentación y amasado. Destacan el azodicarbonamida y el ácido ascórbico, usado ampliamente en harinas de fuerza.

Reguladores de pH

El crecimiento de microorganismos está determinado en el nivel de pH del pan. Al utilizarse estos aditivos, se desactivan ciertas enzimas para inhibir el crecimiento microbiano. Algunos ejemplos estabilizantes del pH son el sulfato de sodio, ácido cítrico y ácido láctico.

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¿Conocen la natamicina para bebidas?

Actualmente, los fabricantes para bebidas reemplazan sin problemas aditivos, como saborizantes y edulcorantes; sin embargo, presentan problemas al reemplazar los conservantes para bebidas. Es posible aplicar la pasteurización a bebidas embotelladas o enlatadas tras su envasado, de modo que disminuyan las posibilidades de contaminación, aunque, en el caso del PET que es ampliamente utilizado, se trata de un material que no resiste las altas temperaturas del proceso una vez envasadas las bebidas.

Ante esta situación, los productores aplican medidas para garantizar la calidad de los productos e integrar pasos adicionales de calentamiento previos al llenado, aunque aún hay riesgo de que las bebidas sean contaminadas. Para solucionar este inconveniente, suelen utilizar los siguientes conservantes para bebidas: ácido sórbico o sorbato y ácido benzoico o benzoato. Actualmente, hay una solución más amigable que se vuelve cada vez más popular. Si desean conocerla mejor, continúen esta publicación.

Los conservadores artificiales y la natamicina

Los conservantes para bebidas sintéticas son funcionales, aunque las empresas de bebidas no dejan de buscar otras opciones, debido a que conservantes como el sorbato y benzoato hacen que el sabor sea como metálico y su efectividad para erradicar levaduras resistentes llega a ser poca. Muchos países evalúan el ácido benzoico, ya que conlleva la formación de benceno, que es un compuesto no tan saludable e inician una búsqueda de soluciones más amigables.

En el pasado había muy pocos conservantes naturales para las bebidas, pero ha aparecido una solución ampliamente recomendada: la natamicina. Se trata de un conservador natural recomendado para las bebidas cuya obtención es mediante la fermentación. Actualmente, es aceptado para varios productos alimentarios, no solo para bebidas, sino para productos horneados y lácteos.

Destaca por ser efectiva en la prevención de mohos y levaduras, que son los contaminantes biológicos que aparecen en las bebidas. Usa un mecanismo particular para inhibir su crecimiento que se dirige al ergosterol, evitando que captan los nutrientes para su desarrollo. Este componente usado para la preservación de alimentos fue descubierta en la tierra sudafricana y, actualmente, es producido en grandes cantidades por medio de la fermentación. Una vez extraído, pasa por un proceso de centrifugado, lavado y filtrado para que el producto final tenga la calidad y pureza requeridas.

La natamiticia en México

En nuestro país, se actualizaron las normativas de la COFEPRIS, donde se menciona que a la natamicina como un aditivo disponible para las empresas de bebidas y garantizar el bienestar de los consumidores. En EE. UU. se ha aprobado su utilización como aditivo en varias bebidas, como jugos y tés, mientras que, en México, se aprobó su uso en bebidas deportivas, energéticas, no carbonatadas y sin alcohol. Tras estas implementaciones, se espera que otros países lo incorporen.

La natamicina es inoloro e insípido, por lo que es ideal para mantener el sabor de las bebidas. Al producirse por medio de la fermentación, ofrece ventajas a los productores que desean incluir la palabra «natural» en sus etiquetados. En nuestro país, el etiquetado se ha vuelto elemento crucial para los consumidores, por lo que la inclusión de la natamicina es ideal para que las bebidas sean atractivas para estos.

Hay versiones personalizadas y mejoradas para utilizarse en matrices de productos líquidos que les dotan de uniformidad en su distribución y son de rápida disolución, lo que las vuelve más convenientes en comparación con los conservantes artificiales tradicionales, como el ácido benzoico. Incluso, se han realizado formulaciones exitosas para los productos horneados. En nuestro país, comienza a personalizarse para usarse en panes, quesos y yogures, de modo que se mejore su etiquetado.

La efectividad de la natamicina

Actualmente, hay estudios que demuestran que este conservante es altamente efectivo para erradicar levaduras y mohos si se usa en dosis bajas. Por ejemplo, se efectuó un ensayo de inhibición con jugo de manzana entre 100 y 10,000 unidades colonizadoras de mohos y levaduras entre 100, al que se agregaron concentraciones variables del conservante. Lo que se observó es que la contaminación biológica disminuyó hasta su eliminación en unos cuantos días.

Si bien los mohos y levaduras son las contaminaciones biológicas que descomponen las bebidas, es importante controlar igual el crecimiento bacteriano mediante un proceso adicional de calentamiento, no obstante, las empresas que desean una protección completa sin necesidad de aplicar calentamiento para inhibir el desarrollo las esporas y bacterias tienen la opción de usar natamicina mezclada con aditivos, como el bevcon, que es una opción viable a benzoatos y sorbatos y que es producido en nuestro país.

La razón por la que es un buen reemplazo de conservantes tradicionales es su capacidad de proteger ante bacterias, levaduras y mohos resistentes, como la zygosaccharomyces. A ello se suman otros beneficios que las opciones convencionales no brindan, por ejemplo, no presentan descomposición ante la contaminación biológica.

Si están interesados en adquirir aditivos conservantes de alta calidad, ya sea en sistemas individuales o integrales con edulcorantes naturales y artificiales, estabilizantes, entre otros, adquieran los sistemas APPENMIX. Pidan más información o una cotización al (55) 2122 0400 o completen nuestro formulario.

 


¿Cuáles son los edulcorantes artificiales más saludables?

Los edulcorantes naturales y artificiales son uno de los principales ingredientes en cualquier producto endulzado. Los primeros son muy estimados por ser amigables con el cuerpo humano, sin embargo, hay aditivos artificiales que no aportan calorías y que no tienen impactos perjudiciales para la salud, pese a que estén acompañados de polémicas.

Hay quienes asocian su ingesta con el síndrome metabólico, la obesidad, entre otras afecciones, aunque las investigaciones acerca de ellos no han confirmado que sean causantes de incrementos de peso. Incluso, al compararse con el azúcar común en productos alimenticios, los participantes reportan pérdidas de peso. A ello se debe que se usan ampliamente en productos light o bajos en calorías.

Lo que se sospecha es que ocurre lo siguiente: aquellos consumidores que presentan de antemano obesidad o problemas metabólicos son los que consumen más edulcorantes artificiales. Hay otras objeciones que se hacen a estos aditivos presentes en bebidas de sabor, panqués, dulces, entre otros. Por ejemplo, mencionan que se trata de sustancias que no están presentes en nuestro organismo, por lo que se desconocen cuáles son sus efectos perjudiciales.

En realidad, existen varios edulcorantes artificiales que se encuentran en fuentes naturales o que están ya disponibles naturalmente en nuestro organismo. En esta publicación, trataremos los cuatro aditivos sintéticos para endulzar que se ha confirmado no presentan efectos perjudiciales para la salud y que encontrarán con proveedores confiables de edulcorantes naturales y artificiales, como APPENMIX de DVA.

Aspartamo

Se utiliza ampliamente en bebidas bajas en calorías o light y es considerado como uno de los aditivos para endulzar más seguros. Esto no lo inventamos nosotros, lo mencionan organizaciones reconocidas, como la EFSA en la Unión Europea y la FSA en EE. UU., que avalan las pruebas realizadas para corroborar su potencial dañino para los seres humanos. Si bien es un edulcorante diseñado en laboratorios al igual que otros conservantes para bebidas, al descomponerse rápidamente aparecen dos compuestos naturales: fenilalanina y ácido aspártico.

Con respecto al ácido aspártico, consiste en un aminoácido sintetizado por nuestro organismo y que lo usa para sintetizar proteínas. En el caso de la fenilalanina, igual es un aminoácido disponible en el cuerpo humano y que está disponible en los productos lácteos. Este puede resultar peligroso en altas cantidades sólo en aquellos consumidores que presentan una enfermedad poco común conocida como fenilcetonuria, que destaca por problemas en la descomposición de la fenilalanina.

Sorbitol

Este aditivo disponible fácilmente con productores de edulcorantes naturales y artificiales se utiliza ampliamente en los enjuagues bucales y las pastas dentales. Se trata de un polialcohol, es decir, un alcohol cuyo dulzor es intenso y se obtiene de la glucosa. Para su fabricación, se utiliza jarabe de maíz o azúcar, aunque está presente de forma natural en varias frutas, por ejemplo, cerezas, ciruelas, duraznos, peras, dátiles, manzanas, entre otras.

No solo proporciona dulzura a los productos, sino que actúa como un texturizado y humectante. En comparación con la sacarosa, presenta el 60% de su dulzor, pero con 1/3 menos de calorías. Su consumo en exceso presenta efectos laxantes, lo que explica su presencia en altas cantidades en las ciruelas pasas.

Stevia

Aquellos edulcorantes que son designados como Stevia en el mercado, consisten en moléculas endulzantes de glucósidos de esteviol, cuya extracción se realiza de hojas de la Stevia rebaudiana, una planta ampliamente distribuida en el sur de América.  Puede afirmarse que son el endulzante natural, pero sintetizado que más se utiliza en el mundo e, incluso se ofrece en sobrecitos para su consumo personal.

Con respecto a su dulzor, es hasta 30 o 300 veces más intenso que el azúcar convencional. A ello se suma que el organismo no digiere los glucósidos de esteviol, por lo que transitan en el sistema digestivo sin afectar.  Hay un debate acerca de si es un edulcorante natural o artificial. La planta sí es natural, pero los glucósidos, conocidos como E960, no lo son. Para su extracción, es necesario desecar las plantar, extraer los compuestos por vías húmedas, aplicar nanofiltraciones, entre otros procesos.

Xilitol

Se trata de otro polialcohol procedente del azúcar, aunque su extracción se realiza a partir de madera. Algunas empresas de edulcorantes lo venden como endulzante de abedul, debido a que se usa un compuesto llamado hemicelulosa para fabricarlo y que se encuentra en la madera dura. La fermentación mediante levaduras consiste en otro método para obtener el xilitol.

Se trata de un aditivo bastante interesante, debido a que hay estudios que confirman sus beneficios, por ejemplo, brinda protección a los dientes e impide que prolifere el Streptococcus mutans, que es causante de la caries. Al igual que los demás aditivos de la lista, está disponible naturalmente en varias frutas, por ejemplo, la frambuesa, aunque su extracción es artificial.

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Control de sinéresis

La sinéresis: un problema típico de las pymes al elaborar yogurt

En la producción de yogures es importante aplicar medidas que garanticen la inocuidad de los productos y su apariencia, debido a problemas potenciales que comprometen su calidad. Uno de ellos es la sinéresis. Comprenderla es importante para prevenirla, al igual que usar sistemas de control de sinéresis, como los que ofrecemos en APPENMIX.

¿Qué es la sinéresis en los yogures?

Hay muchos productores de yogurt, especialmente dueños de pequeñas y medianas empresas, que preguntan acerca del siguiente problema: al elaborar leche fermentada o yogurt y tras pasar algunas horas, encuentran, por una parte, el producto cuajado y con una textura llena de roturas y, por el otro, un líquido blancuzco desagradable. A este problema se le conoce como sinéresis.

La sinéresis se refiere a la separación del componente sólido del componente líquido de la leche. Es uno de los problemas más comunes al producir yogures, especialmente en pequeñas y medianas empresas y ocurre por no conocer bien el proceso, a diferencia de las grandes industrias, que tienen un control estricto de este y otros factores que afectan la calidad del producto. Ocurre igual al usar yogurteras eléctricas.

Hay negocios artesanales que conocen las causas del problema y aplican los siguientes remedios:

  • En caso de bajo contenido proteico, se agrega más proteína basada en leche en polvo.
  • Ocurre por alta temperatura y la solución es no usar yogurteras eléctricas.
  • Usar leche de calidad es una solución típica.
  • Ocurre por movimientos o agitación en el proceso de fermentación, por lo que su control es importante.
  • Si hay bajo contenido en grasa, se reemplazan las UHT o leches desnatadas.

Otras causas que son más difíciles de solucionar son la contaminación por enzimas, bacterias, moho y hongos y el tiempo excesivo de fermentación. En tales casos, vale la pena aprender de las grandes empresas, que no suelen presentar estos problemas, debido a la adición de sistemas de control de sinéresis.

La sinéresis en la producción artesanal de yogures

Los productores artesanales suelen usar las yogurteras eléctricas, lo que no es conveniente, debido a que siempre causan sinéresis. La razón: la temperatura de fermentación, que no es homogénea, presenta irregularidades y no hay termostatos que la controlen.

El dispositivo fermenta la leche a temperatura ambiental, por lo que hay poca actividad bacteriana. Conforme pasan las horas, aproximadamente cuatro, aumenta la temperatura y el metabolismo de las bacterias para formar el yogurt. Al no contar con termostato regulador, la yogurtera no deja de calentar ni mantiene una temperatura constante óptima, que es de 42 °C.

Dos horas después, surgen pequeñas roturas en el yogurt con líquido, específicamente en ciertos puntos de los envases. Aquí es donde comienza la sinéresis. El producto requiere fermentación de al menos dos horas más, ya que no está cuajado adecuadamente. En este punto, se forman bolsas desagradables de suero, especialmente en la parte baja del alimento.

Lo anterior pasa después de siete horas al llegar a los 43 °C en la superficie del producto, mientras que en la parte baja alcanza hasta 50 °C, lo que no es adecuado para un buen proceso de fermentación de yogures. En este caso, son útiles varias soluciones caseras, pero, para altas producciones, es preferible usar un sistema de control de sinéresis.

En el caso de las incubadoras, no ocurre la sinéresis por problemas de temperatura, ya que este valor es medido directamente y es mantenido por las incubadoras de forma uniforme en el proceso de fermentación. Un cuajado adecuado en este dispositivo requiere una temperatura de 45 °C para que llegue a los 42 °C lentamente, que es la mejor temperatura para la fermentación. No obstante, la sinéresis aún es una posibilidad por las siguientes causas:

Movimientos o agitaciones

Sin importar el método que se use, ocurrirá la sinéresis si hay agitaciones que agrietan el coágulo. En este caso, el suero se desprenderá y la sinéresis será imposible de solucionar. El control de movimiento de los contenedores y envases es la medida preventiva recomendada durante la fermentación, pero es muy complicado si no se usan aditivos, como los que en APPENMIX ponemos a su alcance, junto con estabilizantes naturales.

Ingredientes de baja calidad

Tanto las leches como las frutas deben ser de excelente calidad. Es necesario que sean sometidos a pasteurización para evitar cruce de bacterias, hongos o moho durante la fermentación. Si se añaden otros alimentos, como cereales, interferirá con la fermentación de la leche, por lo que es importante hacer lo mismo que las industrias: producir el yogurt de forma separada.

Las medidas aplicadas artesanalmente son muy complicadas e interfieren con el crecimiento de los pequeños productores de yogurt. Por tal motivo, es importante aplicar las soluciones industriales, como aplicar controladores de sinéresis, que no sólo facilitarán el proceso de producción, sino el almacenamiento en frío del producto. En APPENMIX les apoyaremos con un sistema total o parcial diseñado específicamente para las empresas lácteas.

Junto a los controladores de sinéresis, podemos añadir otros aditivos para lograr un sistema personalizado, como mezclas de edulcorantes, sistemas de conservadores, sistemas y cremas texturizantes y estabilizantes. De esta manera, optimizarán notablemente sus producciones de yogurt. Pidan una cotización o más información al (55) 2122 0400 para nuestras oficinas en CDMX o llenen el formulario disponible en nuestro sitio web.


Sistema conservador para lácteos

Aspectos microbiológicos en la vida útil del yogurt

La producción de lácteos requiere microorganismos para la fermentación y procesos de inocuidad como la pasteurización, de modo que el producto sea apto para la salud humana y tenga una larga vida útil. En el caso de los yogures, hay algunos aspectos microbiológicos a considerar para garantizar la seguridad alimentaria y productos que ayudarán en el proceso, como el sistema conservador para lácteos.

Riesgos microbiológicos

Generalmente, los aspectos microbiológicos determinan la decisión de colocar una fecha de caducidad en los alimentos, debido a que son los que implican riesgos para la salud humana. En el caso de los yogures, se usa leche pasteurizada para producirlos y los riesgos microbiológicos latentes son los siguientes:

  • Formas esporuladas que resistieron a los procesos térmicos, como las bacterias Clostridium y Bacilus.
  • Bacterias patógenas, mohos y levaduras. Ocurren por contaminación accidental tras someter la leche al proceso térmico. Las bacterias patógenas que aparecen son Staphyllococcus aureus, Escherichia coli, entre otras y se previenen fácilmente con prácticas higiénicas en personal, instalaciones, maquinaria y envases. En el caso de la contaminación por mohos y levaduras, es más difícil de controlar, debido a su propagación por esporas en el ambiente.

Si bien es importante aplicar medidas higiénicas a lo largo de la producción del yogurt, son especialmente relevantes desde la pasteurización hasta la introducción del alimento en envases y su cierre. Afortunadamente, hay métodos de autocontrol para determinar si ha ocurrido una contaminación por ambos riesgos y productos para inhibir su proliferación, como el sistema conservador para lácteos.

Etapas del crecimiento de las BAL

Supongamos que hay ambos riesgos microbiológicos en la leche a usar para producir yogurt. Si el proceso de producción continua, la leche previamente pasteurizada se enfría a unos 43 °C, se inoculan las bacterias ácido lácticas (BAL) y se coloca en los envases donde se formará el yogurt. Ocurrirán las siguientes fases del crecimiento de las BAL:

Adaptación

Implica la adaptación de las bacterias al medio. Aquí no son maduras y no se reproducen. Esta etapa es muy corta, debido a que se usan cultivos seleccionados que se desarrollan fácilmente y hay excelentes condiciones para su crecimiento. Si hay otras bacterias presentes, las BAL no se reproducirá, ya que igual se adaptarán al medio y competirán con las bacterias ácido lácticas. Si están en cantidades mayores, impedirán el crecimiento de las BAL.

Crecimiento exponencial

Ocurre a 43 °C y en las primeras horas de incubación. Las BAL empiezan a reproducirse, lo que aumenta exponencialmente su cantidad. Tanto la disminución del pH causado por la fermentación del ácido láctico y la competencia entre baterías inhibirá el desarrollo de microorganismos contaminantes presentes, como el E. coli, que sobrevive menos de un día.

Etapa estacionaria

Al formarse el yogurt, la temperatura baja hasta 5 °C aproximadamente. A esta temperatura que se mantiene durante el almacenamiento, hay baja actividad bacteriana. Su cantidad es estable, debido a que reduce la reproducción, aunque aún realizan otras funciones metabólicas. Las bajas temperaturas, competencia microbiana y bajo pH evitan que se formen otras bacterias presentes, aunque no evitan el crecimiento de mohos y levaduras presentes que se desarrollarán paulatinamente.

Muerte de las BAL

Tras una semana de almacenamiento, reduce el número de BAL, debido a que las condiciones ya no son idóneas para su reproducción: hay menos lactosa para obtener energía, pues la transforman en ácido láctico. Este último se acumula, lo que reduce el pH, limita el crecimiento de las BAL y contribuye a la acumulación de otros residuos metabólicos.

Se estima que, tras un mes o mes y medio, disminuye a un ciclo logarítmico la viabilidad de las bacterias lácticas. Su número pasa de 1 × 109 a 1 × 108 colonias por gramo, algo crítico si consideran que se requieren 1 × 107 colonias por gramo para la producción del yogurt.

Si permanece la cadena de frío, la presencia de moho y levaduras es el principal riesgo. En caso de interrumpirse, el pH se mantendría bajo y no se desarrollarían formas esporuladas de bacterias que son peligrosas para la salud humana, aunque si crecieran las levaduras y moho, lo que acelera a temperaturas ambientales. Aquí resulta crucial la aplicación de medidas, como los sistemas conservadores que ofrecemos en APPENMIX junto a otros productos, como los estabilizantes naturales.

Problemas por moho y levaduras

Si no se evita o controla la presencia de moho y levaduras con un sistema conservador para lácteos y otras medidas, ocurrirán los siguientes problemas:

  • Alteración de las características organolépticas del producto, lo que causará olores, sabores y apariencia desagradables.
  • Generación de gas, que infla el envase y desprende la tapa.
  • Si bien no todos los hongos son patógenos, hay algunos que causan alergias y enfermedades crónicas y agudas. Su nivel de riesgo radica en la producción de toxinas, que en algunos casos, son cancerígenas.

Es indispensable evitar la contaminación por mohos y levaduras en toda la fase de producción del yogurt, lo que sería difícil sin aditivos, como los que ofrecemos en APPENMIX. Brindamos sistemas conservadores para yogures y sistemas de control de sinéresis para el mismo producto. Soliciten más información al (55) 2122 0400 o completen nuestro formulario.


Estabilizantes naturales

La pectina: un excelente estabilizante natural para alimentos

Los estabilizantes son uno de los aditivos más utilizados en los alimentos, ya que conservan su estructura. Tienen una amplia variedad de aplicaciones, por ejemplo, evitar la separación de emulsiones de agua y aceite en muchos productos, como aderezos para ensaladas y evitar el asentamiento de ingredientes en mermeladas y otros alimentos. Si bien se usan los estabilizantes artificiales, como la carboximetilcelulosa de sodio (E-466), la industria alimentaria prefiere los estabilizantes naturales, especialmente la pectina, cuyas características y aplicaciones mencionaremos.

Características y estructura de la pectina

Junto al agar-agar (E-406), goma guar (E-412) y ácido algínico (E.400), la pectina (E-440a) es uno de los estabilizantes para bebidas y alimentos más usados. Se trata de un polisacárido complejo usado como espesante no solo en la industria alimentaria, sino en la cosmética y la farmacéutica. Se encuentra en las paredes celulares de los vegetales y es el principal elemento de la pared celular primaria de las plantas superiores.

En su estado natural, su función es asegurar que los tejidos vegetales estén íntegros y, en el caso de frutos no maduros, brindan rigidez a la pared celular al enlazarse con microfibras de celulosa de la pared celular. Al combinarse el ácido pectínico con un ácido o un azúcar, se forma un gel y se secciona en dos variantes: pectina de bajo metoxilo (al metoxilarse una cantidad de residuos menor que el 50%) y de alto metoxilo (al metoxilarse más del 50% de los residuos).

En el caso de la industria alimentaria, la pectina se define como un polímero que posee unidades de ácido galacturónico en al menos un 65%. Según la IPPA (International Pectin Producers Association), que promueve los altos estándares en la industria de este aditivo, los grupos ácidos son:

  • Libres.
  • Compuestos, como potasio, sodio, ester metil o sales de amonio.
  • Disponibles en grupos amida.

Aplicaciones de la pectina

La pectina es uno de los estabilizantes naturales más conocidos, debido a su gran versatilidad. Funciona no para estabilizar, sino para espesar y gelificar, lo que la vuelve un aditivo indispensable en la producción de muchos alimentos. De manera tradicional, se usa principalmente en las producciones domésticas e industriales de jaleas y mermeladas de frutas y de alimentos con o sin azúcar.

El aditivo brinda la textura requerida en muchos alimentos y, al igual que un sistema de control de sinéresis, evita que se genere agua o jugos en la superficie de los alimentos. Otra función es distribuir de forma uniforme la fruta en los productos. Si bien se comercializa principalmente para aplicaciones industriales, hay países donde se ofrece ampliamente como espesante para los consumidores, especialmente en Europa.

Sus aplicaciones son amplias, pero las más relevantes según la IPPA son:

  • Producción de mermeladas, jaleas y postres basados en frutas.
  • Productos de panificadoras, coberturas y rellenos para elaborarse con frutas.
  • Bebidas con altas dosis de proteínas y leches acidificadas en aplicaciones diarias.
  • Espesador de yogures.
  • Jaleas neutras o de frutas para confiterías.
  • Productos con fines saludables y nutricionales.
  • Bebidas.
  • Aplicaciones médicas y farmacéuticas.

En el caso de la industria alimentaria, la pectina se usa principalmente en tres sectores:

Productos lácteos

En las empresas lácteas se usan dos variantes: pectina HM y LM. En la primera, menos del 50% de las unidades de ácido carboxílico son de éster metílico y, en la segunda, más del 50% de las unidades de ácido carboxílico son de éster metílico. La pectina HM se utiliza para estabilizar las bebidas lácteas ácidas y la pectina LM se usa para yogures y preparados de frutas para yogures y cremas de postres.

Aplicaciones de frutas

En el caso de la pectina HM, se usa para elaborar bebidas de frutas y mermeladas tradicionales. Por otra parte, la pectina HM es usada para preparados de frutas para yogures y de relleno para pasteles y panes y en mermeladas con bajo contenido calórico.

Productos de confitería

La pectina HM se usa para productos gelificados y pasta de fruta, ambos combinados con gelatina.

Requisitos del mercado de la pectina

La gran variedad de aplicaciones de este estabilizante explica la necesidad de la industria de varios tipos de pectina para diferentes aplicaciones. Según la IPPS, se clasifican de la siguiente manera según su uso:

Pectina de acción rápida

Usualmente, se usa para elaborar confituras y mermeladas.

Pectina de acción lenta

Se utiliza en ciertas mermeladas y jaleas y para alimentos en conservas, especialmente aquellos producidos en cocción a bajas temperaturas. Otra aplicación usual es en alimentos con alto contenido de azúcar, por ejemplo, galletas, golosinas y panes.

Pectina estabilizante

Se usa en alimentos proteicos ácidos, por ejemplo, bebidas de soya, yogures y sueros.

Pectina de bajo contenido en éster metílico

Se usa en muchos productos con bajo contenido de azúcar, por ejemplo, postres, conservas, cubiertas y frutas preparadas para yogures. Igualmente se usa para elaborar comestibles salados, como aderezos y salsas y en productos con baja acidez y mucha azúcar, por ejemplo, productos de confitería y frutas ácidas (como plátanos e higos).

Si desean este u otros estabilizantes naturales, contacten a los expertos de APPENMIX al (81) 8386 6575 para nuestra sucursal en Monterrey o completen nuestro formulario.


Preservación de alimentos

Sorbato de potasio: uno de los mejores conservantes para alimentos

La preservación de alimentos es un asunto sumamente importante para la industria alimentaria. Mientras más tiempo se mantengan los alimentos en buen estado, más fácil será su comercialización. Es indispensable que los alimentos conserven óptimas cualidades de consumo, especialmente cuando tienen que exportarse. Una forma eficiente de lograrlo y evitar que entren en descomposición es usar los conservantes para alimentos.

Los conservantes son un tipo de aditivo alimenticio que, por sí mismos, no aportan valor nutricional a los alimentos, pero sí pueden mejorar sus características y retardar lo más posible el proceso de descomposición. Se obtienen de forma natural y artificial y su objetivo es combatir e inhibir el desarrollo de microorganismos, como bacterias y moho.

Hay una amplia lista de aditivos fabricados para la preservación de alimentos. Entre ellos, destaca el sorbato de potasio, que es uno de los más utilizados por la industria alimentaria. Si desean conocer sus características y aplicaciones, continúen esta publicación.

Las excelentes características de conservación de sorbato de potasio

El sorbato de potasio es una sal de potasio del ácido sórbico. Su fórmula molecular es C6H7O2K y su nombre científico es (E, E)-hexa-2,4-dienoato de potasio. Comúnmente, se comercializa en forma de pellets, polvo cristalino o cristales blancos según el fabricante. En la industria alimentaria se usa como conservante, debido a que posee una excelente actividad antimicrobiana en la inhibición de levaduras, mohos y bacterias aerobias.

Presenta baja eficiencia ante bacterias anaerobias, por tal motivo, los expertos recomiendan combinar el sorbato de potasio con otros conservantes, por ejemplo, benzoato de sodio o involucrar otros procesos que prolonguen la vida útil de los productos de forma efectiva. Al mezclarse con otros conservantes, se debe usar la dosis recomendada, que es de 0.1% y 0.2%.

Comercialmente, este aditivo para la preservación de alimentos se usa más que el ácido sórbico, debido a que es muy soluble en agua. Tampoco cambia las propiedades de las bebidas y alimentos, como su apariencia, olor y sabor, por lo que su nivel de aceptabilidad entre los consumidores es muy alto.

La misma FDA menciona que el sorbato de potasio es un conservante seguro, siempre que se use adecuadamente. Según esta organización de EE. UU., la dosis máxima segura es de 0.3%.

Aplicaciones del sorbato de potasio

Es uno de los aditivos más versátiles y usados en la industria alimentaria en general. Por ejemplo, es común usarlo en bebidas gasificadas, agua saborizada, salsas y aderezos, frutas deshidratadas, pescados y carnes procesadas, entre otros alimentos. Se usa como conservante en varios preparados precocinados, como pizzas congeladas o masas de pizza prefabricadas y permite conservar preparados lácteos, como quesos para rellenar o untar.

Si bien es uno de los mejores conservantes para bebidas en la industria, no se recomienda usarlo en productos en los que intervenga el proceso de fermentación, debido a que vuelve más lento el crecimiento de las levaduras, bacterias y otros hongos importantes.

Ya sea que se use el sorbato de potasio para preparados caseros o industriales, es importante ser cuidadosos al mezclarlo con otros aditivos. Eviten mezclas con iones de calcio, debido a que puede reaccionar y causar precipitación. En vez de usar calcio, los expertos recomiendan el propionato de sodio, que permite excelente combinación sinérgica.

Las empresas queseras utilizan el sorbato de potasio para evitar la presencia de levaduras y moho, proteger el producto ante las micotoxinas y volver más rápido el proceso de maduración. En el caso de las carnes blancas o rojas, sin importar si tienen o no piel, son sumergidas en soluciones del conservante para evitar que crezca el moho. Lo mismo se aplica con los embutidos.

Para los pescados, se usa el sorbato de potasio pulverizado, mientras que en las empresas panificadoras y de repostería, se añade el aditivo a la masa junto con el agua que la complementa.

Consideraciones finales

Es importante tomar en cuenta que pueden ocurrir algunos efectos nocivos en el proceso digestivo al usar el aditivo. Esto se debe a que modifica la flora intestinal, estomacal o bucal y puede complicar la digestión de los alimentos, especialmente los azúcares, ya que las levaduras son un agente que colabora en la digestión y son destruidos por el conservante.

Otro efecto causado por malas dosificaciones es la pérdida de nutrientes en los comestibles, náuseas, diarrea y reacciones alérgicas. Algunos estudios lo asocian con la irritación de la piel y de los ojos, aunque aplica solo cuando se usa en productos de cuidado personal.

En realidad, son mínimos sus efectos, por lo que sigue siendo uno de los aditivos preferidos por la industria alimentaria. Todos ellos pueden eliminarse al haber una buena proporción en la mezcla de conservantes y al aplicarse un proceso llamado filtración estéril.

Si necesitan mezclas de conservantes u otros aditivos importantes para la industria, como los estabilizantes naturales, adquieran el sistema APPENMIX de DVA. Pidan una cotización al (81) 8386 6575 para nuestra sucursal en Monterrey, (55) 2122 0400 para la CDMX o (33) 3125 5159 para Guadalajara.


edulcorantes naturales y artificiales

Edulcorantes de alta intensidad para la industria alimentaria

La industria alimentaria requiere de muchos aditivos para conferir características particulares a los alimentos (como aroma, color y sabor) y asegurar su aceptabilidad por parte de los clientes. Entre los aditivos más utilizados, destacan los sustitutos del azúcar. Pueden ser edulcorantes naturales y artificiales y permiten cumplir con los estándares de la industria para ofrecer alimentos seguros y de calidad.

En las últimas décadas, los sustitutos del azúcar se han popularizado, ya que aumentó la cifra de personas a nivel global que desean eliminar los azúcares en sus hábitos alimenticios y reemplazarlos por productos que aporten pocas o nulas calorías y brindan excelente sabor. Las empresas alimentarias se han mostrado interesadas en satisfacer las necesidades y preferencias de esas personas (algo importante para el posicionamiento de las marcas en un mundo cambiante de consumo), por lo que usan los edulcorantes para disminuir las calorías y la carga glicémica de sus productos.

Hay una gran variedad de edulcorantes naturales y artificiales, pero solo algunos son usados ampliamente por la industria de alimentos. Estos se clasifican en dos grupos importantes: edulcorantes de alta intensidad y polioles.

¿Qué edulcorantes de alta intensidad son los más usados?

Se trata de aditivos que brindan un sabor muy dulce y no son digeridos por nuestros organismos, por tal motivo, aportan pocas calorías o ninguna. Actualmente, hay muchos estudios que revelan que estos sustitutos de azúcar no causan daños a la salud y se ha comprobado que la mayoría son apto para el consumo humano, incluyendo mujeres embarazadas o en etapa de lactancia y niños.

Son muy dulces, por tal motivo, se usan en cantidades pequeñas y requieren una buena dosificación para que el producto sea aceptable. Se usan en una amplia variedad de aplicaciones, como pastelería, helados, caramelos, panes, entre otros. Otra aplicación es en productos para personas que presentan diabetes o que desean bajar o controlar su peso. No provocan caries como el azúcar, por lo que se usan para endulzar enjuagues bucales y pastas de dientes.

Este grupo abarca varios edulcorantes naturales y artificiales, pero los más utilizados son:

Aspartame

Se trata de un edulcorante formado al combinar 2 aminoácidos (L- Fenilalanina y L- ácido aspártico ). Su poder edulcorante oscila entre 180 a 200 veces más que el azúcar. Se digiere y metaboliza de forma natural, no es cariogénico y es bajo en calorías. Posee buen desempeño al usarse en mezclas de edulcorantes de alta intensidad.

Es un aditivo seguro que no aumenta los niveles de glucosa en la sangre, por lo que se usa en productos para diabéticos, aunque deben tomarse precauciones, ya que no es apto para fenilcetonúricos por contener fenilalanina.

Sucralosa

Su poder edulcorante supera al azúcar hasta 600 veces más. Si bien se obtiene a partir del azúcar, intervienen varios químicos intermediarios durante su proceso de fabricación, por lo que puede considerarse un producto natural. Una de sus características más notable es su excelente estabilidad ante cambios de pH o temperatura y, al combinarse con otros aditivos, ofrece una excelente solubilidad. Su sabor es muy parecido al de la azúcar refinada. No necesita de avisos precautorios y se ha probado científicamente en varias aplicaciones por más de 20 años.

Sacarina

En su forma común, este edulcorante se encuentra como sal de sodio. Su poder endulzante es 400 veces mayor que el azúcar, no es cariogénico y es bajo en calorías. La sacarina se ha usado como un aditivo no calórico en bebidas y alimentos durante más de 100 años y aún es uno de los edulcorantes más estimados. Presenta excelente estabilidad ante variaciones de temperatura, está aprobada en más de 100 países y posee una larga vida útil en anaquel.

Acesulfame K

Se trata de un polvo cristalino, cuya capacidad endulzante es 200 veces mayor que el azúcar. Aporta muy pocas calorías, es uno de los edulcorantes más conocidos y presenta buena solubilidad en agua. Más de 100 países han aprobado su uso y muchos científicos afirman que es seguro y posee un perfil de dulzor limpio.

Estevia

Su nombre se debe a la planta Stevia Rebaudiana Bertoli, que es de donde se extrae, por lo que se considera como un edulcorante natural. Posee varios componentes causantes de su dulzor. Este último varía según la proporción y existencia de componentes, como glucósidos, esteviósidos y rebaudiósidos. El dulzor que ofrece es más dulce que el azúcar entre 300 y 500 veces. Mientras menos componentes posea el aditivo, mayor será su pureza y el componente más puro es el rebaudiósido.

No aporta calorías ni es cariogénico. Presenta buena estabilidad ante cambios en pH y temperatura y es muy higroscópica. Posee un resabio ligero y amargo y se usa principalmente en bebidas, confitería, lácteos, panes, entre otros.

Si desean una mezcla adecuada de edulcorantes u otros productos, como estabilizantes naturales, adquieran el sistema APPENMIX de DVA. Pidan una cotización al (81) 8386 6575 para nuestra sucursal en Monterrey, (33) 3125 5159 para Guadalajara o 55) 2122 0400 para la CDMX.


Sistema conservador para lácteos

¿La pasteurización es suficiente para la conservación de lácteos?

La destrucción de los microorganismos mediante calor es un proceso que se realiza en cualquier ámbito, desde el residencial hasta el industrial. En el último caso, es sumamente importante en varias industrias, como la lechera, ya que prolonga de forma considerable el tiempo de conservación de la leche. No obstante, no es una solución definitiva, también se necesita añadir un sistema conservador para lácteos, de modo que se mantenga íntegro el producto hasta su fecha de vencimiento.

La pasteurización es necesaria para la conservación de lácteos, pero no suficiente

La leche cruda es un medio ideal para la proliferación rápida de microorganismos, incluso si se obtiene de animales saludables y dentro de instalaciones higiénicas. A ello se suma que la leche recién ordeñada posee una alta cantidad de enzimas, especialmente lipasas y proteasas, que muestran una buena capacidad si la temperatura es de aproximadamente 30°C. Tales condiciones hacen que la leche cruda sea muy perecedera, por lo que las empresas productoras deben someterla a tratamientos térmicos.

Cualquier leche envasada disponible en tiendas y supermercados debe pasar por un proceso de homogeneización para asegurar la preservación de alimentos, donde se aplican temperaturas que oscilan entre los 62 y 65 °C y en lapsos de 10 a 20 segundos para, después, mantenerla a una temperatura máxima de 4 °C, de modo que pueda almacenarse hasta su tratamiento definitivo. Aquí entra el concepto de pasteurización, llamada así por el microbiólogo Louis Pasteur.

Ahora bien, la leche pasteurizada es aquel producto natural entero, desnatada o semidesnatada, a la que se aplica un proceso minucioso para garantizar la destrucción de los gérmenes peligrosos para la salud humana y casi todos aquellos microorganismos benignos, sin que resulte modificado su valor nutritivo ni sus características biológicas. Ese proceso es la pasteurización, que se realiza de tres formas:

  • A alta temperatura (aproximadamente 72 °C) y por intervalos de 15 segundos.
  • A temperaturas bajas y por períodos más amplias, por ejemplo, a 63 °C durante media hora.
  • Otras combinaciones de temperatura y tiempo con las que se consiguen efectos similares.

La pasteurización consiste en el proceso en el que la leche se somete a una buena relación de tiempo y temperatura para eliminar la mayoría de flora bacteriana. Una vez que se consiguen los tiempos y las temperaturas señaladas, se obtiene la leche que se vende como producto fresco del día y tienen que enfriarse bruscamente a 4 °C, como señala la Norma Oficial Mexicana NOM091-SSA-1994.

Muchos pensarán que la pasteurización es suficiente para eliminar las bacterias patógenas y no patógenas, no obstante, no es así, debido a que en la leche aún quedan microorganismos que, si bien no causan daños a la salud, alteran la composición del producto, lo que impacta en su calidad, en la decisión de compra de los consumidores y en la imagen de las empresas lecheras. Por tal motivo, es indispensable complementar el proceso de calentamiento con un sistema conservador para lácteos.

Los conservantes en la industria lechera

Cuando se habla de conservantes, se hace referencia a las sustancias químicas que, al añadirse a los productos de forma intencional, hacen que se retarda o previene el deterioro provocado por la acción de las bacterias. En este grupo quedan excluidos algunas sustancias usadas desde tiempos remotos para conservar los alimentos, por ejemplo, vinagres, azúcares, especias o sus aceites, debido a que su principal función es impartir sabor a los productos.

Ahora bien, la leche y los productos lácteos experimentan varias alteraciones en toda la cadena de producción y suministro, que pueden ser causadas por reacciones meramente químicas, enzimas o microorganismos. Entre los principales objetivos de usar conservadores en ellos es para inhibir la actividad de los microorganismos y su multiplicación. Esto es posible, debido a que dañan la membrana celular y obstaculizan tanto la actividad enzimática como los mecanismos genéticos.

Los avances tecnológicos han optimizado los procesos para aumentar la vida útil de la leche y productos lácteos en anaqueles mediante la combinación de los tratamientos térmicos, por ejemplo, la pasteurización y de aditivos. Entre los aditivos, los compuestos conservantes usados por las empresas lecheras son el agua oxigenada, formaldehído, ácido bórico, ácido paraoxibenzoico y ácido benzoico. De todos ellos, el último es el más usado por la industria y suele integrarse en un sistema conservador para lácteos.

Si desean adquirir conservantes para lácteos, soliciten la solución APPENMIX de DVA. Ofrece formulaciones personalizadas para cada sector, incluida la industria lechera. Para esta última, brinda sistemas parciales o totales de texturizantes y estabilizantes, mezclas de edulcorantes, cremas ácidas texturizantes o estabilizantes y conservadores.

Los fabricantes de APPENMIX nos involucramos con cada cliente para comprender sus necesidades y desarrollar sistemas funcionales para que entreguen productos finales mejorados en cuanto calidad, costes y funcionalidad. También brindamos ayuda técnica y capacitaciones en aplicaciones y soluciones basadas en las tendencias del mercado.

No solo proporcionamos conservadores para lácteos, también agentes de textura, antioxidantes, control de sinéresis, rendimiento, estabilizantes para bebidas, entre otros. Soliciten una cotización o más información al (55) 2122 0400 para nuestra oficina en CDMX o llenen nuestro formulario.


Estabilizantes naturales

La importancia de los estabilizantes en bebidas de soya

Entre las empresas de la industria de bebidas que empiezan a ganar notoriedad, destacan las productoras de bebidas de soja. Se trata de bebidas deliciosas que se han ganado la preferencia de chicos y grandes y empiezan a competir con los refrescos, en vez de considerarse como alternativas a la leche, debido a su excelente sabor, alto contenido nutrimental y cantidad mínima de proteínas. Destacan por su alta calidad, que es posible mediante aditivos, entre los que destacan los estabilizantes naturales y emulsionantes.

¿Por qué usar estabilizantes y emulsionantes en bebidas de soya?

Los emulsionantes y estabilizantes de bebidas junto con una buena homogeneización y tecnologías de punta para aumentar su vida útil (como la tecnología UHT) son elementos clave, especialmente en los productos de soja con sabor a chocolate.  Cada aditivo tiene una función específica:

  • Usar emulsionantes adecuados y de calidad garantiza una estabilidad óptima de emulsión, disminuyendo el creaming o separación de grasa a lo largo de la vida útil de las bebidas de soya.
  • Al tener las bebidas de soya una mayor cantidad de proteínas que la mayoría de las bebidas, suele ocurrir una sedimentación durante el almacenamiento, lo que afecta en las decisiones de compra. Mediante estabilizantes, se logra una mejor estabilidad de las proteínas para evitar el problema de la sedimentación.

Es importante adquirir mezclas de estabilizantes y emulsionantes completas para usarlas en las bebidas de soja. Una buena solución debe aportar, al menos, los siguientes beneficios:

  • Evitar que se emita polvo fino del producto mientras es manipulado.
  • Debe tener una composición completamente uniforme.
  • No debe requerirse el premezclado.
  • Debe ser un producto suelto y fluido.
  • Tiene que contar con dispersabilidad a bajas temperaturas.

Añadir estabilizantes naturales o artificiales mejora notoriamente las propiedad de estabilidad y viscosidad de las bebidas de soya, lo que permite crear la red necesaria para que las partículas estén en constante suspensión, además para que aumente la viscosidad y haya sensaciones más agradables en la boca de los consumidores.

Ahora bien, hay varios estabilizantes que pueden usarse en las bebidas de soya. Entre los más utilizados, destacan la pectina, carragenato (conocido también como carragenanos o carragenina) y celulosa MCC o microcristalina. El último aditivo se usa principalmente en las bebidas a las que añade cacao en polvo para que adquiera sabor a chocolate.

No solo es importante utilizar el estabilizante adecuado, también aplicar la dosis correcta, ya que determina el éxito de la producción y garantiza su calidad. Si se usan dosis más bajas de las requeridas o se utilizan mezclas incorrectas de estabilizantes y emulsionantes, ocurrirá el problema de la sedimentación. En cambio, si se usan dosis mayores a las indicadas, ocurrirá la gelificación o separación, es decir, la sustancia líquida se convertirá en gelatinosa.

Algunos desafíos en bebidas de soya con sabor a chocolate

La producción de una bebida de soya con cacao es más complicada que la creación de leches estables de chocolate, lo que se debe a su contenido de fibra, que es más alto. Por ejemplo, usar carragenato estándar no es suficiente para que las partículas de cacao se mantengan suspendidas.

La temperatura de envasado es otro punto importante en la estabilidad de los productos finales. Afortunadamente, hay varias formulaciones de estabilizantes y emulsionantes en el mercado, que son aptas para temperaturas de envasado que sean mayores o menores que los 30 °C, de modo que se garantice la estabilidad de las bebidas de soya. También hay soluciones para que las bebidas sean refrescantes a las que pueden añadirse jugos o zumos concentrados para que tengan sabor a mango, manzana, naranja, entre otros, según los sabores o preferencias en los mercados locales.

Al buscar una solución de estabilizantes naturales para bebidas de soya, asegúrense de que cuenten con las siguientes características:

  • Óptima capacidad para interactuar con las proteínas de soja y hacer que la membrana del glóbulo de grasa tenga mayor resistencia a la coalescencia.
  • Facilidad para formar una emulsión estable.
  • Capacidad de mantener una buena cremosidad.
  • Aportar sensaciones agradables en la boca.
  • Optimización de la textura de la bebida recombinada de soya y otros productos similares.

Si desean el respaldo de una empresa con amplia experiencia en la fabricación y venta de estabilizantes y sistemas para la industria de bebidas, contacten a los expertos de DVA, que ofrecen el sistema APPENMIX. Contamos con equipo y tecnología adecuada para crear mezclas adecuadas para la industria, considerando varios aspectos, como los ingredientes del producto, la calidad, las condiciones de procesamiento y preferencias sensoriales.

Nuestra experiencia en aplicaciones alimentarias nos permite operar con productos basados en soya y ofrecer una solución total o parcial. Nuestras mezclas mejoran la estabilidad de cualquier bebida y evitan el precipitado, además de la separación de frases. Proporcionan cuerpo y mouthfeel a los productos e integran estabilizantes para bebidas pasteurizadas, edulcorantes y sistemas conservadores.

Contamos con soluciones de preservación de alimentos, control de sinéresis, antioxidantes, rendimiento, agentes de textura, entre otros. Soliciten una cotización a través del teléfono (81) 8386 6575 para nuestra sucursal en Monterrey o llenen nuestro formulario.