Cuando se habla de la preservación de alimentos, es frecuente que se piense en que son un aditivo que le reduce el porcentaje nutricional al alimento, esto debido a que la cultura popular y diferentes movimientos abogan por la inexistencia de químicos dentro de los productos alimenticios, generando una moda que rechaza los aditivos artificiales pensando que así los daños en el organismo a causa de la dieta se disminuirán. Sin embargo, esta creencia está completamente errada y de hecho tienen más complicaciones.

Entendemos que las personas cada vez más se preocupan por su salud y por lo tanto esperan que su dieta no les genere ningún tipo de complicación, pero al evidenciar aditivos como el sorbato de potasio o el benzoato de sodio, es común que se crea que son químicos perjudiciales para el organismo que están disminuyendo su calidad de vida.

Sin embargo, las presuntas evidencias de que los conservantes para bebidas y comidas son perjudiciales en el corto y largo plazo son falsas y no están avaladas por ningún estudio científico de reputación o por alguna organización internacional dedicada al consumo de alimentos.

Básicamente, los conservantes son un grupo de elementos heterogéneo y diverso con el cual se busca alargar la vida útil de un alimento, con el fin de evitar la propagación de bacterias que al consumirse generarían un envenenamiento en el organismo del consumidor o alguna enfermedad que disminuya su bienestar. Se trata de un elemento que nunca deberá ser omitido en la preparación de una comida porque de lo contrario será imposible mantenerlo fresco antes de que llegue a la alacena de los clientes.

Por el contrario, muchas campañas de marketing insisten en que deberían ser suprimidos de la cadena de producción apoyando a las recientes masas que están a favor de una alimentación «más sana y libre de químicos», algo que perjudica a muchos productores que se comprometen a implementar el sistema conservador para lácteos y demás productos con el fin de proteger la integridad de los consumidores.

Esta moda de los productos ecológicos tiene como finalidad identificar una serie de alimentos como de «mayor calidad» por el hecho de no llevar conservantes, esto con fin de cobrar un elemento más caro o simplemente ganar popularidad entre las masas y así obtener un porcentaje más amplio de clientes.

¿Cuál es la verdadera importancia de los conservantes?

Estos aditivos se añaden a los alimentos con el fin de que se ayude a su conservación y sean capaces de mantener sus características como textura, olor, sabor y apariencia por más tiempo. Para ello, impiden la proliferación de microorganismos descomponedores al detenerlos o erradicarlos definitivamente, consiguiendo fechas de caducidad cada vez más lejanas y abriendo una brecha más amplia en la que es posible cumplir con la cadena de producción y llevar comida fresca a la mesa de los consumidores.

Por supuesto, no todos los aditivos dentro de la preservación de alimentos son perfectos y se han encontrado casos de químicos que afectan a largo plazo el estado de salud de los consumidores; pero los que se comercializan actualmente en APPENMIX® han pasado por estrictos controles de seguridad por organizaciones internacionales y clasificados como elementos idóneos para el consumo humano.

¿Qué pasa si no se emplean conservantes?

El miedo a los químicos presentes en la lista de ingredientes ha generado que los casos de problemas de salud generados por la falta de aditivos de preservación de alimentos sean cada vez más comunes en aquellas personas que insisten en alimentarse con productos sin ningún tipo de compuesto artificial.

Algunos inconvenientes que se presentan son el botulismo, meningitis, listeriosis, salmonelosis, entre otros problemas que se evidencian principalmente en el sistema digestivo.

El papel de los conservantes en el mercado

La implementación de los conservantes tiene una implicación directa en el mercado, principalmente porque de esta manera se evita la acumulación de desechos de comida debido a que se pudren antes de llegar a las alacenas de los consumidores; de esta forma, es posible llevar más alimentos a sitios distantes y distribuirlos mejor, evitando los periodos de hambruna y el desperdicio de ingredientes.

Sin los elementos de preservación sería básicamente imposible que los productos se distribuyeran de la manera que se hace hoy; el traslado al punto de venta se debería hacer en tiempo récord, lo que implica que muchos llegaron a los anaqueles en estado de descomposición. Así mismo, las exportaciones serían imposibles debido a los períodos tan cortos de vida de algunos alimentos específicos como las frutas o los panes.

Hasta la fecha, no se ha presentado ninguna prueba real de que los aditivos dedicados a la preservación de alimentos sean perjudiciales para el organismo, al contrario, las evidencias de que es fundamental en la distribución y no afecta la dieta de los consumidores se comprueban con frecuencia, desestimando las teorías de que un producto libre de químicos artificiales es de mayor calidad.

Para conocer más información de las materias primas de preservación de alimentos, llámenos a los números que encuentra en la sección de contacto de nuestras diferentes sedes o escribanos a través del formulario que está en nuestro sitio web.