Los edulcorantes naturales y artificiales son aditivos que se agregan a los alimentos para reemplazar el azúcar refinado con fines médicos o en pro de conseguir un producto más balanceado y con una etiqueta 100% natural (una de las tendencias del mercado actual). Esta sustancia se puede implementar en cualquier comida o bebida, ya que es un compuesto sumamente versátil; por lo general es usada en repostería y líquidos dulces. Se clasifican la nomenclatura de la E-900 al E-999.

Al implementar estas mezclas de edulcorantes se reduce el número de calorías de los alimentos debido a que la sacarosa (azúcar tradicional) tiene un aporte calórico importante en la nutrición, lo que la hace perjudicial para personas con problemas cardíacos o sobrepeso.

Por otro lado, estos aditivos se clasifican principalmente por su origen, particularmente si son naturales o artificiales, y se ordenan con base en su poder edulcorante, comparado con una solución de sacarosa que se usa de referencia. Entre mayor capacidad de endulzar se posea, su clasificación variará. Gracias a esta comparación se determina que algunos edulcorantes como el aspartamo son de 100 a 200 veces más efectivos que el azúcar tradicional, por lo que es posible invertir mucho menos en la producción al por mayor.

¿Por qué se usan los edulcorantes naturales y artificiales?

Existen muchas razones para el uso de los edulcorantes en la industria; el primero de ellos, como mencionamos anteriormente, es que les permite a las centrales de producción reducir los costos en la elaboración de los productos, ya que implementan menos sustancias para conseguir el mismo nivel de dulzor deseado en comparación con la sacarosa.

Así mismo, es útil en productos que desean promocionarse como bajos en calorías, los cuales son generalmente más aceptados por la comunidad, que cada día se preocupa más por su estado físico y el aumento de peso a través de la dieta.

Por otro lado, la sacarosa, al acumularse en los dientes, genera caries que los deteriora y provoca diferentes problemas de salud en los consumidores.

Finalmente, se implementa para ayudar a mitigar los efectos de la diabetes en la población, disminuyendo la cantidad de glucosa que ingiere el organismo y por ende reduciendo los factores de riesgo y ayudando a que los tratamientos contra esta enfermedad sean más efectivos en los pacientes.

¿Cuáles son los edulcorantes más empleados?

A continuación, relacionaremos algunos de los edulcorantes que tienen mayor impacto en el mercado.

Aspartamo (E-951)

El aspartamo o aspartame es considerado uno de los más utilizados en la industria alimentaria. Presenta la ventaja de no poseer ningún aporte calórico a los alimentos, lo que lo hace especial para las bebidas y comidas de las personas que se encuentran en dieta. En cuanto a su poder edulcorante, como mencionamos antes, llega a ser más de 200 veces más poderoso que la sacarosa y al emplearlo no deja sabor amargo.

Esta sustancia es metabolizada por el organismo, lo que quiere decir que será descompuesta en el interior del sistema digestivo, provocando que no se acumulen y en términos generales resulte menos perjudicial para los consumidores. Sin embargo, si el alimento lo consume en grandes dosis una persona con fenilcetonuria lo procesará; motivo por el que es importante informar la presencia de este aditivo en la etiqueta, así como la debida contraindicación.

Acelsulfame (E-950)

Otro de los más empleados en la industria es el E-950, el cual comparte con el aspartamo su capacidad de endulzar las comidas y bebidas 200 veces más que el azúcar tradicional. Descubierto en 1967, este aditivo es uno de los más estables a los diferentes tratamientos tecnológicos de almacenamiento y preservación de alimentos, lo que lo convierte en uno de los aditivos favoritos.

Si bien es un edulcorante que no se puede metabolizar en el organismo, su composición química está diseñada para ser excretada de manera fácil y rápida y sin generar mayor alteración en el cuerpo. Los productos en los que más se emplea son refrescos, bebidas no alcohólicas, lácteos y postres.

Sucralosa (E-955)

Finalmente, el tercero más importante de la industria alimentaria es la sucralosa, la cual tampoco es un edulcorante calórico, por lo que se usa frecuentemente en dietas y bebidas dietéticas. Este es uno de los aditivos más fuertes ya que llega a ser 600 veces más dulce que la sacarosa, con la ventaja de que no deja ningún sabor desagradable en los consumidores, lo que lo ha convertido en una opción ideal incluso en la cocina doméstica.

Una de las razones por las que es de los edulcorantes naturales y artificiales más empleados en la industria es porque es estable incluso en altas temperaturas, lo que resulta ideal en entornos de producción complejos y al aplicarse a soluciones calientes.

Estos son los aspectos clave de los edulcorantes naturales y artificiales que debe conocer, si desea saber más de nuestros productos, escríbanos al formulario que encuentra en nuestro sitio web o contáctese a los números de nuestras diferentes sedes.