Los estafilococos son un tipo de bacterias presentes en la naturaleza y que se concentran normalmente en la nariz y garganta de los humanos y algunos animales, en donde no afectan directamente al organismo, no obstante, en contacto con otras estructuras como la piel o el tracto digestivo genera graves consecuencias, que pueden abarcar desde fiebres hasta intoxicaciones de alto riesgo que culminen en la muerte. El principal foco de la contaminación con este microorganismo ocurre en la comida sin la adecuada preservación para alimentos.

Uno de los subtipos de esta bacteria más perjudiciales y con mayor propensión a asentarse en los alimentos es la Staphylococcus aureus, un microorganismo extremadamente resistente que produce toxinas que una vez que se forman en la comida son muy difíciles de erradicar.

¿En qué entornos se produce?

Los principales focos de infección se deben al consumo de alimentos en estado crudo, por ejemplo carne, leche, huevos, frutas o verduras; bien sea consumirlos sin cocinar o que no posean ningún tipo de conservantes para bebidas y comidas que permitan inhibir los procesos de descomposición de aquellas que sí está destinada a consumir inmediatamente.

Así mismo, los humanos y animales poseen cultivos de la bacteria en diversas partes de su cuerpo, por lo que es casi imposible que no ocurra la contaminación en algún punto de la cadena de producción, lo que implica que en lugar de esforzarse por erradicarla por completo, hay que generar una barrera que impida el crecimiento de las toxinas y de esta manera impedir que aparezca una sintomatología más grave.

Lo más complejo de prevenir el riesgo de contaminación es que las toxinas que afectan los alimentos no presentan señales de descomposición, como cambios de color u olor desagradables.

¿Qué efectos tiene en la salud humana?

Si en el proceso de producción de la comida no se tomó en consideración la aplicación de un sistema conservador para lácteos o demás alimentos va a generar consecuencias graves de salud en el consumidor final; los síntomas presentados dependen del grado de infección que se haya presentado, en una contaminación leve se confundirá con los de una gastroenteritis, es decir, náusea, vómito, dolor estomacal y abdominal, los cuales aparecerán de una a seis horas después de la ingesta del producto y durará de uno a dos días.

Si la infección es más grande, es decir, consumió muchos gramos de bacteria, los síntomas se van a agravar, generando fiebre, fatiga, pérdida de peso, dificultad para sanar las heridas, dolores de cabeza y alteración de la presión sanguínea. Por otro lado, en casos de personas con un sistema inmunológico muy débil (bebés, niños menores de cinco años, adultos mayores, pacientes de cáncer, diabetes, VIH, en tratamiento con corticosteroides) es capaz de inducir la muerte.

¿Cómo se diagnostica?

En el momento en el que se detectan los síntomas, el consumidor deberá asistir con un médico con prontitud; el profesional le preguntará por los ambientes en los que ha estado y de lo que ha consumido recientemente, si aún guarda los empaques de los productos también es una buena prueba, pues el doctor verificará si posee un compuesto dedicado a la preservación para alimentos, que le indique que la causa del malestar es por falta de un sistema de conservantes en el proceso de producción.

¿Cómo es posible prevenirlo desde el proceso de producción?

Con el fin de evitar que el consumidor final padezca de estos inconvenientes es necesario que se implemente estrictos controles de seguridad enfocados en el alimento de forma que se garantice que una vez culminado el lote no se contamine durante el proceso de distribución y venta. De este modo, lo mejor es implementar la natamicina en el papel de sistema de preservación para alimentos como quesos, carne, yogur, bebidas, vinos y demás productos que tienen el potencial de descomponerse y tener una vida útil muy baja.

Este tipo de conservante ha sido aprobado por la comunidad médica internacional para preservar la seguridad alimentaria de la población, en especial comidas entre un pH de cuatro a siete en rangos de 3 a 20mg de natamicina por cada kilogramo del producto final. Así mismo, este tipo de conservante es benéfico para la comida en términos de sabor, color y olor, pues no tiene ningún tipo de efecto.

Para acceder al producto no hay que buscar más, pues en Appenmix contamos con este compuesto de preservación para alimentos ideal en impedir el crecimiento de esta bacteria, si desea conocer más acerca de las formas de aplicación o realizar una cotización, sólo es cuestión de llamarnos a la sede cercana a su ubicación que encontrará en la sección de contacto de nuestra página web o rellenando el formulario con el fin de que nos comuniquemos con usted en el menor tiempo posible.