«El producto no cuenta con conservantes artificiales», más que seguro que todos en algún momento de nuestras vidas hemos visto esta etiqueta en varios productos líquidos para el consumo humano, hace referencia a que no se le ha implementado al producto algún tipo de conservante que «pudiera alterar» el organismo; aunque todos y cada uno de los productos, especialmente las bebidas, deben llevar algún tipo de conservantes entre sus componentes, pero hay diferencias entre los artificiales y los naturales.

Resulta que todas las bebidas, sin excepción alguna, tienen una fecha de caducidad determinada, pensemos por ejemplo en el zumo de naranja o de cualquier fruta en general, si se hace de manera natural sabrá delicioso recién elaborado, pero que pasa si lo dejamos toda una tarde en la intemperie o sobre la mesa, al cabo de unas horas ya no sabrá igual, se habrá fermentado un poco, ¿y si se deja una semana? El efecto será aún mayor y hasta llegará a resultar repugnante para nuestro cuerpo.

Ahora, esto en casos caseros, pero cuando damos la vuelta a una producción en masa y con fines comerciales, nos encontramos con que desde la elaboración hasta el consumo final pueden pasar muchos días e incluso semanas, por lo que es necesaria una manera en la que el líquido se pueda conservar y usted pueda disfrutar de un refrescante jugo de naranja cuando lo compra; en este sentido, surgen los conservantes para bebidas, como una solución para suplir esta necesidad.

Estas sustancias han tenido una amplia evolución en el mercado, pasando desde los sistemas conservadores para lácteos hasta los conservantes de bebidas naturales y artificiales que se ofrecen en el mercado y que lo único que buscan es darle la oportunidad de consumir líquidos con un sabor ideal y sin fermentación o problemas alimenticios que puedan alterar su calidad de vida y afectar su bienestar al provocar problemas gástricos como indigestión, vómito o diarrea.

Se trata de una sustancia química que, al igual que los estabilizantes para bebidas, alteran la composición del líquido para ofrecerle nuevas características, en este caso, nos referimos a extender su periodo de caducidad más allá de los pocos días, no obstante, en el público general se tiene un misticismo alrededor de los conservantes, al expandir la creencia de que llegan a ser dañinos por el cuerpo; por este motivo, hemos preparado este artículo donde le diremos todo lo que debe saber acerca de estas sustancias y por qué son benéficas para el mercado.

¿Qué previenen los conservantes?

Básicamente, los conservantes lo que buscan es funcionar como una capa protectora en la cual se defienda al producto de aquellos elementos que van a facilitar que se pudra, fermente, contamine, entre otros, es decir, repelerá a aquellas bacterias, hongos, microorganismos, levaduras, mohos, parásitos, etc., que buscan descomponer el líquido y hacer que no logre ser consumido por el humano.

En este caso, si de verdad las bebidas que aseguran no tener ningún tipo de conservantes para bebidas, sólo duraría un par de días en los anaqueles, si no es que ya estarían podridos antes de entregárselo a los comerciantes; lo único que pueden hacer es insertar conservantes que sean poco agresivos, es decir, que sólo cuiden pero no alteren la composición química del líquido, ni tampoco emplear conservantes que, por sus componentes, vayan a hacerle daño al cuerpo.

Clases de conservantes para bebidas

Logramos destacar dos tipos fundamentales de estas sustancias, los antioxidantes y los conservadores, los primeros van a prevenir que se produzca una oxidación en el líquido, ya que, con el tiempo, el contacto con el oxígeno va a alterar la composición de la bebida y no la harán consumible, estos se emplean sobre todo en el zumo de limón o en el vinagre. Por otra parte, la clase conservadora se encarga de evitar la proliferación de microorganismos que deseen fermentar el líquido, y de esta forma evitar intoxicaciones.

Existen opciones naturales

Sin embargo no todo son químicos realizados en laboratorios, existe una gran cantidad de conservantes para bebidas que podemos encontrar en el ambiente y que pueden ser adicionados en el líquido, estos no generarán ningún tipo de efecto secundario en las personas, aunque los artificiales tampoco generan ninguno, pero comercialmente los naturales generan más tranquilidad y por ende, más ventas. Ambos cumplen con el mismo objetivo y adicional dan la garantía de que las propiedades del líquido no se perderán, es el caso de las bebidas energizantes o de frutas naturales.

En términos generales esto es lo que debe conocer para comprender mejor el papel de los conservantes para bebidas, ahora bien, si desea implementarlos en sus bebidas, comuníquese con APPENMIX al formulario que encuentra en nuestra página web o llámenos a los números de nuestras sedes en Monterrey, Guadalajara, Hidalgo y Ciudad de México.