Probablemente vieron o escucharon algún anuncio de productos naturistas con la frase «sin conservantes ni colorantes». Este tipo de mensaje parece dar a entender que los aditivos usados para la preservación de alimentos son perjudiciales y, desgraciadamente, ha entrado profundo en el inconsciente de la sociedad mexicana. Pero ¿realmente son peligrosos?, ¿es posible imaginar una sociedad de consumo sin estos químicos? La respuesta es no.

Para eliminar este tipo de mitos, es importante reconocer a los conservantes para bebidas y alimentos, su papel y niveles de aceptabilidad. También es importante reconocer los distintos tipos de aditivos artificiales de preservación más utilizados actualmente.

¿Qué tipos de conservantes artificiales pueden usar en productos alimentarios?

Los conservantes son aditivos formulados para la preservación de alimentos durante periodos prolongados de tiempo, de modo que se ralentice su deterioro y sea aceptable para el consumo. Usarlos permite que los consumidores almacenen sus alimentos durante más tiempo y a los fabricantes permite ponerlos en el mercado mediante un proceso de distribución que sería imposible sin su existencia.

Sepan que hay dos formas de preservar los alimentos: preservación química y física. El último se refiere a métodos naturales de conservación, entre los que destaca la refrigeración, en cambio, el primero remite a la inclusión de aditivos en las recetas de alimentos para evitar cambios no deseados. Cabe agregar que es considerado como un aditivo directo.

La misma Administración de Alimentos y Medicamentos de los EE.UU. hace la misma distinción. En el caso de los aditivos artificiales, son aquellos que nos vienen a la cabeza cuando se habla sobre los conservantes. Cabe añadir que la diferenciación puede ser confusa, ya que, actualmente, muchos conservantes naturales se fabrican mediante procesos sintéticos para disminuir los costos de producción. En el caso de los conservantes artificiales, son divididos entre grandes grupos:

Agentes antimicrobianos

Su función es destruir las bacterias e impedir la proliferación de moho en los productos alimentarios. Algunos ejemplos son los nitratos, propionatos, benzoatos y sorbatos.

Antioxidantes

La oxidación es un proceso químico que, usualmente, ocurre por la exposición al aire (oxígeno), luz o efectos del calor. Los antioxidantes evitan este proceso en alimentos, lo que garantiza la durabilidad del sabor y color. Algunos ejemplos son la vitamina C (ácido ascórbico), vitamina E (tocoferol), hidroxitolueno mutilado y hidroxianisol butilado.

Agentes quelantes

Su función es capturar los iones metálicos, formando complejos con la propiedad de mantenerse inocuos y solubles, lo que es importante en ciertos procesos, como la fabricación de cerveza. Entre los agentes quelantes disponibles, destacan los polifostatos, ácido cítrico y etilendiaminotetraacético disódico.

Importancia de los grupos de conservantes

No hay duda de que la principal preocupación de los consumidores es ingerir alimentos en mal estado, que pueden poner en riesgo su salud. También destaca la preocupación de tomar alimentos que perdieron sus propiedades. Pero ¿cómo afectan los aditivos de preservación de alimentos al estado de salud o a los alimentos? ¿Solo sirven para prolongar el lapso de consumo?

Los expertos señalan que, debido a los conservantes, los alimentos preservan su sabor y se mantienen frescos por más tiempo, además mejoran su aspecto y controlan el equilibrio ácido-base. Si no son usados, los microorganismos y la oxidación de comestibles estropearán estos, por tal motivo, terminan en la basura, lo que conlleva considerables pérdidas económicas para los fabricantes. No es arriesgado afirmar que, sin ellos, muchas empresas hubiesen quebrado ya.

Es necesario hablar de los “efectos secundarios”, que tanta aversión causan entre algunos consumidores. En realidad, el problema del conservante ocurre cuando cierto microorganismo interviene en su descomposición o ante incorrectas condiciones de almacenamiento, lo que altera los alimentos. Es este punto el que puede repercutir en la salud. Fuera de ello, los fabricantes se aseguran de usar los conservantes en dosis precisas para minimizar su impacto sin comprometer la durabilidad de sus productos.

Es cierto que hay algunos conservantes que pueden causar daño. Es importante que los fabricantes identifiquen cuáles son para usar los más seguros para su público objetivo. En el caso de los consumidores, deben revisar bien los productos en su empaque, donde se incluyen todos los conservantes usados en la lista de ingredientes.

Los expertos recomiendan ser cuidadosos con algunos aditivos, como el BHA o hidroxianisol butilado, que se usa para preservar las grasas en panes, medicamentos, entre otros. Este puede ser tóxico si es consumido en altas cantidades, por lo que es importante su correcta dosificación. Otro conservante que debe manejarse adecuadamente son los nitratos, que se encuentra en los vegetales de hoja y se usa para conservar carnes procesadas. Si se usa en exceso, puede causar problemas para la salud, como cáncer.

Con lo dicho aquí, seguro tendrán más claridad de la forma en que deben usar y consumir los conservantes. Se recomienda tomar una posición media ante ellos: no son tan dañinos como afirman algunos ni puede prescindir completamente de ellos. Si necesitan conservantes, soliciten el sistema APPENMIX de DVA, que, de manera completa, integra también estabilizadores, control de sinéresis, agentes de rendimiento y de textura. Soliciten más información al (55) 2122 0400.